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Última
página: ¿Qué tiene
David Beckham que no tenga yo?

¿Que
si lo envidio? ¿Yo? ¿Yo envidiar a ese hijo de puta
de Beckham? Pues claro que sí. Y cómo no envidiarlo,
si a su lado mi vida parece una chancleta. ¡Cómo
no envidiarlo! Hijo de puta ese. ¿Quieren que haga una
lista? Pues la hago: ¿Qué tiene David Beckham que
no tenga yo?
Para
empezar ese malparido sabe jugar al fútbol. Toda mi vida
quise ser jugador de mi equipo favorito: Club Atlético
Las Dunas, y toda la vida me rechazaron: que no les servía
ni de arquero, que no tengo reflejos, que no tengo un buen zurdazo,
que no sé cabecear, que me falta físico, que no
me queda bien el uniforme. Etcétera. Etcétera. ¿Y
quién fue el culpable de que me no me convirtiera en estrella
del balompié? ¿Quién? ¡BECKHAM! No
todo el mundo puede ser estrella de fútbol y ese pendejo
de mierda se robó mi plaza en esta vida, mi chance, estoy
seguro que fue él. Yo pude haber sido una estrella. ¡Yo
pude haber jugado copas mundiales!
Los
autos, claro. ¿Han visto la colección de carros
de ese hijo de puta? Porshe, Aston Martin, BMW, Bentley, Land
Rover, Ferrari. ¡FERRARI! Yo nunca tuve ni un puto Ferrari
de juguete y este imbécil tiene una flota. ¡Una flota!
¡Por Dios, yo conduzco un Nissan Sunny de 1988! ¡Un
Nissan de mierda que huele a mierda, camina como una puta mierda
y al que la pintura se le descascara! Y las casas. Obvio, el señor
Beckham vive en el Palacio de Beckhingham, y tiene “una
casa de campo” (hablan de ella como si se tratase de la
cabañita de Heidi nada más) en el sur de Francia,
y le ha comprado un lote a no sé qué sheik árabe
en no sé qué puta isla artificial que tiene forma
de palmera. ¿Y dónde vivo yo? Yo vivo en los quintos
infiernos, en un departamento que no tiene ni forma de galleta
de soda. Mi casa es amorfa, una mierda. Y ni siquiera es mía,
la alquilo y le debo un mes al dueño.
Y
ni me den cuerda para hablar de la ropa. Dolce & Gabbana viste
ese maricón.
De
su contrato con Adidas tampoco pienso hablar.
¿Victoria
Adams?
Pues
yo jamás he tenido novias. En las fiestas bailaba con mis
primas y con mis tías. Una vez le dije a una chica, Sofía
se llamaba, que estaba enamorado de ella, y Sofía me dijo
que no le gustaba porque estaba más feo que el hambre.
¿Y ese maricón de Beckham a cuántas mujeres
se ha tirado? ¿Ah? ¡Se ha tirado a un culo de mujeres!
¡Y seguro que también se las ha tirado por el culo!
¡Y seguro que Victoria Adams le mama la pinga todos los
días! ¡Y a mí no me la mama ni mi abuela!
Ese hijo de puta de Beckham.
¿Qué?
¿Nunca han visto a un hombre frustrado?
No
me jodan.
©
Santiago R.
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