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Nabokov

 

Lucrecia González
Uruguaya
1984
teocan@adinet.com.uy

 

Álamo

 

Daphne se encontraba sentada en un café a punto de morir. En el fondo entendía la realidad, pero sentía que ya no podría luchar por nada.

"Tenías razón, pero, ¿dónde estás ahora?", repetía susurrando mientras sus lágrimas caían en la taza aún caliente. No quería pensar. Ni siquiera quería mirar a su alrededor, sabía que haciéndolo encontraría interminables factores que le harían recordar su pasado.

Aún faltaban unos minutos para que Ian llegara. "¿Para qué lo espero?", dijo ella mientras dejaba el dinero sobre la pequeña mesa negra. Luego se levantó, y caminó sin rumbo. Sabía que Ian se enfadaría y que jamás volverían a verse. La idea no le molestaba demasiado, por lo menos no por el momento.

Era una mañana ventosa y el sol parecía aún no salir de entre las nubes. Daphne comenzó a pensar de la manera que no quería hacerlo y tuvo que aceptarse perdida. Aceleró el paso hasta llegar a su edificio. "Jamás podría entrar", se dijo entonces, y caminó calle abajo al parque. Buscó un nuevo árbol y se sentó junto a él. "Hola, árbol. Mi nombre es Daphne Johnhansen." Se lamentó por no haber traído su cuaderno y su lapicera. "La verdad es que no suelo olvidarlos, siempre escribo todo lo que me ocurre, pero hoy es un día especial. Han pasado cosas malas. Me levanté y Rachel estaba muerta. Era mi compañera de cuarto y mi mejor amiga. Sabía que iba a morir, ella me lo había dicho... Fue triste ser la única persona presente en su funeral. No tenía familia; yo tampoco la tengo... Luego fui al café a esperar a Ian, mi novio, mi ex novio, en realidad, tal como lo habíamos acordado anoche. Pero decidí irme antes de que él llegara. No tenía por qué esperarlo, después de todo, ya no lo amo."

Algunas personas la escuchaban al pasar, pero Daphne no se preocupaba por ello. Entre algunas lágrimas continuaba contando su día.

"En realidad nunca he amado a nadie. Descartando a Ethan. Él... Con él tuve una relación fantástica, pero efímera, demasiado. A veces aún lo recuerdo; es cierto que nunca pude borrármelo de la mente, y creo que soy capaz de hacer cualquier cosa para que vuelva conmigo. De nuestra historia ha pasado mucho tiempo, diez años, tal vez doce, pero jamás pude olvidarla, creo que estaré marcada por ella para siempre. Todos mis novios han tenido que luchar contra Ethan, indirectamente, por supuesto. Es inevitable que siga enamorada de él. Hubo un tiempo en que hice todo lo posible para olvidarlo, pensé que arruinaría mi vida de un momento a otro, pero me resigné a la batalla, después de todo, quererlo nunca ha traído consecuencias malas para otras personas. Es un montón de lágrimas cada algún tiempo nada más."

Estuvo en silencio por un rato. Se secaba la cara con la punta de los dedos, como si se estuviera acariciando. "Debo irme", dijo, parándose rápidamente. Arrancó una hoja y se la guardó en el bolsillo.

Caminó con el sol sobre su cabeza hasta el café donde, algunas horas antes, Ian debió haberla estado esperando. Se sentó en la misma pequeña mesa negra del rincón y pidió un refresco. Aún sentía estarse muriendo, pero esta vez, rechazaba esa condición. Estaba bastante contenta, ya que había encontrado una razón para continuar. Pagó su pedido en el momento que se lo entregaron. Bebió tranquilamente, como si fuera su única actividad pendiente del día.

Después se dirigió a su apartamento. Tuvo que pensarlo varias veces, pero finalmente entró. Con cierta prisa, cambió la vestimenta que llevaba por algo más fresco y cómodo. Quería verse realmente bien. Tomó una caja que conservaba debajo de su cama y de ella sacó dos cuadernos. Escribió una nota en la última página de uno de ellos. Sacó de su bolsillo la hoja que había arrancado del árbol y la colocó dentro. Arregló su pelo frente al espejo antes de salir.

No estaba totalmente convencida de hacer lo correcto, pero creía que, de no hacerlo, simplemente podría sentarse a esperar morir. Así que caminó hasta la entrada del subte y viajó sin prestarle demasiada atención a lo que ocurría a su alrededor. No era normal en ella este tipo de actitud, teniendo en cuenta que adoraba captar cada una de las reacciones de las personas que le rodeaban.

Allí estuvo luego, frente a la puerta de la casa en la cual vivió los momentos más felices de su vida. Sabía que, de tocar el timbre, Gillian le atendería; de todas formas ni ella ni su madre -quien en ese momento se encontraba trabajando- la reconocerían. Contempló la imagen de la fachada y subió las escaleras del porche.
- ¿Sí? -contestó una voz de niña al otro lado de la puerta. Josephine constató que estaba en lo cierto.
- Vengo a entregar un paquete para Ethan Lane -contestó ella en su tono más cordial.
- Un momento… -la puerta se entreabrió, y una chiquilla de aproximadamente diez años apareció detrás de ella. Josephine no pudo evitar quedarse mirándole, el parecido con su padre era increíble.
- ¿Sí? -repitió moviéndose, tratando de escapar de la mirada de la extraña.
- Aquí tienes -le dijo, entregándole un sobre que contenía sus dos cuadernos-. ¿Crees que pueda recibirlos hoy?
La niña asintió con la cabeza y luego cerró lentamente la puerta.
- Adiós -susurró Josephine.

Caminó durante horas hasta llegar al parque. El sol ya se había puesto, pero ella ni siquiera lo notaba. Llegó hasta el mismo árbol de la mañana: "Hola, árbol. Soy Daphne Johnhansen, otra vez. Acabo de volver de entregar un paquete muy importante, ¿sabes? Ahora creo que tendré que cambiar mi vida definitivamente. No es que vaya a olvidar mi pasado, pero no puedo sufrir por situaciones incambiables, todos sabemos eso..." Se distrajo mirando a una pareja que caminaba tomada de la mano. "Nunca me he permitido ser feliz. Pero eso me interesa ahora. Tal vez hasta me mude o viaje. Sé que eres sólo un árbol, pero prometo hacer cuadernos para contarte de mi nueva vida, eres el ser a quien estoy más apegada ahora, y por ello corresponde que seas el destinatario de mis historias. Deséame suerte, ¿sí?"

Arrancó otra hoja y la guardó en su mochila. Luego admiró la luna, un instante antes de caminar a casa.

 

 

 

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