Aurélio muere [1]

Cláudio Teixeira Brux
Brasileño
1971

 

Oyeron el chorro santo de la especie de sangre ipiranga[2]. Óleo negro bajando las escaleras imaginarias de manera bárbara, punzante. Una semana antes en las márgenes del río Purús el Rey máximo se sintió un poco flácido, complaciente, indigente promiscuo: la luz del alma verdeja, amarilla, girando en círculos alrededor del cuello.

El mundo entero es un cuadrángulo vacío, inclinado, precisamente acostado en el vacío flotante con su aire de fuerza presbiteriana. Cuatro puntas, ocho espirales invisibles e idénticas, lado positivista para arriba, faz materna con su mirada elegante oblicua o prehistórica hacia abajo, determinando el silencio y la alegría de mirarse. El niño triste bañándose en el río. Las meninas mirándose sin ningún pudor.

Pedro se llamaba primero Aurélio antes de conquistar vida distinta. Cavaba lentamente como si fuera una manifestación maligna de la tradición manuelina de mirar en la mar el fin del horizonte.

Dibuja con prisa sobre su caballo en la pampa distante una vertiente de secas, cómicas, robustas, vidas apañadas, raya su caballo corriendo en el camino de los girasoles. En el fondo, el aire falla donde se esconde la llama y la llama no es más que pura pelea. Se purifica los cabellos llenos de aire en torno del vacío. Se tira pedos verdaderos. Es todo raro y feo. Solamente desea muerte, estilo, sexo con pequeñísimas vacas y macacas muertas, la polla dura clavada en la nueva lama, en la misma arena, la granulación blanca de la playa donde resurge el sonido directo de la muerte.

La muerte es su parte severa, la patria rara, la disolución de la rima y de los mundos ordinales. El caos intermitente. El frenesí cardiaco en el pecho de Meu Rey masturbando Aurélio. "Ay, días de asco y arrepentimiento"... tambalea llamándole Pedro, el primero, miniatura gélida de rey, el cadáver tropical que se pudre rápidamente en las tripas generales de la nación.

1938, muere Lampião[3]. Gime dora. Nace gente. Oxossi[4] cruza el mediterráneo en una patera de vela única. Visualiza el sueño del dragón en su esconde-esconde, escondrijo, escondite de cocodrilo. Algo se mueve en sus testículos. Gime para fuera, gime. Aurélio socorre la voluntad divina. Sus dedos tienen miedo, diecinueve dedos. El dedo olvidado. Sacro. Cuerpo santo. Babea.

La reina española [5] únicamente piensa en alimento plantado en Portugal. Esconde-esconde, amarilla peçonha[6], tira su colección de zapatos en las aguas de la bahía de Guanabara. El sertão[7]se inclina. Despacio. Corre lenguas por la trágica barriga monárquica. Dientes sobrados. Saliva oceánica. El óvulo eterno. Aurélio deja corroerse en los mapas antiguos del imperio. O Rey feliz contraataca, lambuza[8] los dedos y balanza el rabo. La muerte es siempre bienvenida. Nadie acredita en la muerte; nadie acredita en la muerte cuando ella llega. Muere quien la ve primero.

El diablo amarrado en el pie de la cama. El diablo descubrió el alambre, la serotonina, saltó del camarote a la platea interrumpiendo el curso de los ríos atlánticos por el palco, por los hilos de la baba Do Rey Cáustico, de la frase entera, flor de ipanema [9], archihipérbole llena de vida, labios brillados de miel plutónica. Te amo, te odio, te amo...

El payaso samba cagado de frío. Dios hizo el mundo, el mundo hizo el hombre, el hombre hizo a dios, dios hizo el mundo y a él, para sí. Repitiendo y llegando vio. El fusil en la mano, nubes gigantes debajo de todo aquello y negra melodía encima. San Jorge se alimentaría de los caballos ajenos. Los cascos inflamados. El cuerpo venéreo de la Santa Fea, misericordiosa.

Aurélio muerde. Pedro muerde la lengua soñando en el vacío, echado de lado, conveniente, cada vez más feo deslizándose de la cama grande a la red parangonada [10], sin alas, sin alas.

Él ve un gato es el mismo que él imagina un gato. Los perros también tienen bigotes. Del mismo modo que controlan sus emociones, regulan las sensaciones dolorosas, el deseo y la imaginación, se equilibran. Enjambran la conciencia y vuelven a la estrechez cotidiana. La iglesia suda los hongos del centeno mientras la península Ibérica huele a "vapor barato" y todo el dolor rehace su origen en el mundo "ociodental" regulado. Es la senzala [11] informatizada para prisioneros monolingües. El mundo es música y química. O Rey enajenación. La rata enredada en las lanas. Las ranas dibujadas en la Mata Atlântica [12] donde A Árvore fructifica.

El Rey escupe cortésmente la manzana y luego escupe caju [13]. Su cerebro no distingue nada. Todo es falso como Él (el) Prometeo. Promesa es orden. Orden y promesa. Aurélio muerde, la mordida rima. Progreso. Orina. El cangrejo vuela. Todo acaba en el ojo del volcán. En el mayor volcán brasileño. En el agujero del ojo. En la búsqueda del otro, del otro lado del puente, los potes de Oro, la Madre de Rey, sinopsis y metáfora de ésta, es floresta y caballo-marino. La abeja posando en la flor que explota. Polen-trampa. Trampolín.

Bramó polémica en palabras como dentro de una ametralladora retumbante. Quijoterías. El corazón vagabundo, dorado de la lírica subtropical. Mangos calientes. Diana castrada. Rin vagabundo. Cabra profana. Ama, un animal que ama.

La tierra sume y paran los urubúes vegetando. Súbito cielo. Continúa en súbito trance la América que suda.


[1] Epístola fabular de las gentes brasileñas en el periodo post-cabralino y su memoria en la inminéncia del nuevo siglo. Ensayo protopoético de tradición popular -antropofágico. Aurélio, mito-invención de carácter antropológico, representa la "lengua brasileña", del color del oro, círculo luminoso que circunda un objeto.
[2] Voz "Tupi" que significa "río rojo"; ver la letra del Himno Nacional Brasileño: www.brasil.gov.br
[3] Mítico cangaçeiro del nordeste brasileño. El rei do Sertão. Más informaciones: www.infonet.com.br/lampiao/index.htm
[4] En el Candomblé o en otras religiones afro. Es el correspondiente a San Jorge.
[5] Carlota Joaquina, española, Emperatriz del Brasil Imperio. Ver película homónima de la directora Carla Camuratti.
[6] 1-Secreción venenosa de algunos animales. 2-Persona llena de maldad. 3-Juego de palabras con persona (pessoa) y veneno de una determinada serpiente.
[7] 1-Región agreste, distante de los poblados o de las tierras cultivadas. 2- Terreno cubierto de matas, lejos del litoral. 3- Zona poco poblada del interior de Brasil, especialmente del interior semiárido de la parte norte-occidental, más seca del que la caatinga, donde la ganadería prevalece sobre la agricultura y donde perduran tradiciones y costumbres muy antiguas.
[8] Lamer, ensuciándose demasiado.
[9] Voz "Tupi" conocida por la canción Garota de Ipanema que, además de nombrar la famosa playa del centro de la ciudad de Rio de janeiro, significa literalmente (en Tupinambá) "un lugar con mal olor".
[10] Conversa sin fin y sin finalidad. También tiene un sentido metafórico y estético. Consulte la obra del artista plástico Hélio Oiticica.
[11]Conjunto de casas o alojamientos que se destinaban a los esclavos de una masía o de una casa señorial. Ver la obra de Gilberto Freyre, "Casa Grande y Senzala".
[12] Selva tropical que se encontraba en casi toda la extensión de la costa brasileña.
[13] Pedicelo tuberizado, comestible, del fruto del cajueiro, árbol tropical. 2- Viento fuerte de NO., preanunciador de mudanza de tiempo, que sopla eventualmente en la bahía de Guanabara (Río de Janeiro).



Copyright © Cláudio Teixeira Brux

siguiente>

 

 

cover

cover

cover

cover

cover

cover

cover

cover

cover

cover

cover

cover

cover

cover

cover

cover

cover

cover