DIBUJOS EN NOVIEMBRE, CERCA DE OTTAWA
Juan
Mildenberger |
Argentina | 1966
luz
En un ataque de oscuridad
rompí una luz en pedacitos
que enseguida
se desparramaron
en remotos rincones de la noche.
Me apuré a juntarlos,
pero llegó el día, el sol,
y algunos pedacitos de luz
se perdieron para siempre.
mirada
Las hormigas invaden
el cuerpo muerto de la paloma.
Un niño observa extrañado
el ojo quieto,
y se angustia,
creyendo
que la paloma
lo mira.
preguntas
El silencio de un muerto se escapa
en un gusano,
en el estómago de un pajarito
que ahora canta
y canta
en la rama del eucalipto.
¿Canta el pajarito?
¿Canta el gusano, canta el muerto?
¿Cantan los tres?
el loco
El loco del pueblo
gasta la vereda de la plaza
intentando vender su rifa de un solo número
cuando alguien yo cualquiera
estira una moneda o billete para quedarse
con el número único de la rifa del loco
él se niega dice NO
se niega dice NO
y se va
y se burla de nosotros
de todos nosotros
compradores frustrados de la rifa de un solo número
y mientras se va
el loco sigue ofreciendo a gritos el número ganador
que nadie le quitará de las manos
ni con una montaña de billetes
jamás arriesgaría ese premio que sólo
él conoce
y mucho menos arriesgaría la posibilidad
de seguir burlándose de nosotros
de todos nosotros
que podremos tener monedas y billetes
pero no tenemos premio.
dibujos en noviembre,
cerca de Ottawa
17-11-2004
Voy trazando un dibujito en un papel ordinario
con un marcador ordinario.
El hombrecito del dibujo me dice,
o yo sospecho que me dice,
o yo quiero sospechar que me dice
“éste no es tu lugar”.
Y lo rompo, y lo vuelvo a dibujar,
y me dice lo mismo,
y lo rompo y lo vuelvo a dibujar,
y me dice lo mismo,
y lo rompo, y lo vuelvo a dibujar,
y me dice lo mismo, y lo rompo...,
y así la noche entera,
hasta que el hombrecito
se calla.
18-11-2004
Dibujé de nuevo
(una sola vez)
al hombrecito que ayer me decía
“éste no es tu lugar”.
Y lo escuché
aparecer
diciéndome nada.
19-11-2004
Hoy no dibujé
al hombrecito que me decía
“éste no es tu lugar”.
20-11-2004
Esta noche, el hombrecito que me decía
“éste no es tu lugar”
me dibujó a mí.
© Juan Mildenberger |