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Un
milagro en equilibrio |
Lucía Etxebarría
Planeta, 2004
Eva Agulló arrastra una serie de complejos y vivencias
que la condicionan a la hora de encontrar su sitio en el
mundo. La novela es una carta que la protagonista le escribe
a su hija recién nacida para que, el día de
mañana, pueda conocer las circunstancias que la han
llevado a ser quien es.
El nacimiento de la hija
de Eva coincide con el ingreso de su madre en un hospital,
en estado crítico. Durante
el periodo en que su madre permanece en coma, descubre que
son unas desconocidas la una para la otra pero, poco a poco,
se irán desvelando algunos secretos que contribuirán
a que mire a su madre con otros ojos.
La relación que ha
mantenido a lo largo de su vida con su familia ha contribuido
a que se convierta en una especialista en relaciones destructivas
que la conducirán al infierno
del alcohol. Y, a todo esto, habrá que sumarle un
nuevo revés del destino: mientras Eva lucha por abrirse
un hueco en el mundo de la literatura, su salto
a la fama se dará por la puerta de atrás, con
una obra sobre adicciones que escribió por encargo
y con la que no se siente nada identificada.
El nacimiento de Amanda supondrá para Eva la pieza
que equilibre la balanza de su vida.
© Elena Gervilla |
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Temporal | Diego
Otero
Solar, 2005
Este es un libro de poesía
inusualmente intenso y extraño en el que la cotidianeidad
más exasperante
y lo alucinatorio parecen formar una sola atmósfera,
hipnótica, amenazante. La base sobre la que se levanta
esta historia es ese momento en que los personajes toman
real conciencia del paso del tiempo y echan una mirada sobre
la transitoriedad del mundo: los afectos quebrados, la fragilidad
de la memoria, lo irresuelto. Toda historia es un aprendizaje,
sólo que en este caso es como si se relatara la crónica
de un viaje desde un vehículo que no está preparado.
Uno que vibra y se despedaza. Y no se detiene. (Solar)
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Gran
Avenida |
Gladys González
La Calabaza del Diablo, 2005
Gladys
González entrega al lector
una mirada más transgresora y activa respecto de lo
acostumbradamente femenino en la escritura; aquí las
diferencias ejercen otros dolores, otras fisuras al entablar
la metáfora de lo urbano, así “los animales
que se vuelven histéricos con la lluvia”, o esa ciudad
marcada por sus letras a la que “le recita haikus en el cerro
San Cristóbal”, y cómo esos papelitos de cigarros
y boletas toman el gesto de su poética, una poética
desprotegida de los márgenes convencionales y ubicada
en esa ciudad que es como la autora infiere: ni el paraíso
ni el anteparaiso. (Diego Ramírez) |
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Los
puertos extremos | Johann Page
Estruendomudo, Narrativa Peruana,
2004
Viajar es mudar de piel,
atisbar un puerto oculto, emprender una travesía solitaria
como aquella que trazó Cortázar entre Buenos
Aires y París, cada una desde su callada orilla: la
creación de un nudo de búsquedas y desencuentros,
un vientre donde encallar los deseos y palabras que se guardan
para el otro(...), pues todo hogar es el inicio de otro viaje
y cada historia la invención de algún puerto
inalcanzable. (Estruendomudo) |
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Disfraces
terribles | Elia Barceló
Lengua de trapo, 2005
En los años setenta,
el prestigioso cuentista argentino Raúl de la Torre,
residente en París, saltó a la fama con la
publicación de su primera novela. Su popularidad
como novelista del boom latinoamericano fue creciendo con
sus siguientes obras, su segundo e inesperado matrimonio,
y su implicación política. Todo ello lo coloca
en el punto de mira de las crónicas de sociedad
cuando decide descubrir públicamente su homosexualidad
o cuando se conoce su suicidio de un pistoletazo. Muchos
años después, en el comienzo del nuevo milenio,
el joven crítico francés Ariel Lenormand
se embarca en la biografía del escritor... (Lenguadetrapo.com) |
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Juegos
míos | Espido Freire
Alfaguara, 2004
La callada y secreta
Anja. Pandora la vengativa. La irresistible Olga, que vive
buscando un hombre. Anita y su sombra. La extraña
vida de Bárbara en la Casa Gris. Isolda y el lago
o el amor sacrílego de Luisa. Son algunos de los
nombres que llenan de vida estos relatos. Bajo la inocente
apariencia de la juventud se esconden personajes llenos
de pasiones, oscuras y celosas amantes que apenas desvelan
su verdadero rostro. Nobles damas o bellas adolescentes
que ocultan la misteriosa atracción por lo fatal.
(Alfaguara.com)
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Frío |
Sergio Parra
Septem Ediciones, 2005
Ana es una soñadora
enfermera, una lectora voraz y escritora frustrada, acostumbrada
a aderezar el mundo con su imaginación: se figura que
trabaja en una suerte de purgatorio dantesco donde sus compañeras
y ella juzgan las almas condenadas, que dispone de su propio
oráculo representado en
una anciana obstetricia aficionada a los palíndromos o que combate al
general Desgana encarnándose en Alejandro Magno. Sin embargo, deberá dejar
a un lado su desaforada imaginación para enfrentarse a una crisis en
su matrimonio. Su marido, Fred, un apático islandés que parece
tener un corazón de hielo, racional recalcitrante, metódico, contrario
a soñar o a fantasear, apenas experimenta sentimientos hacia ella, ni
hacia su hija, ni hacia nadie en general. (Septem Ediciones) |
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Lecciones
para una liebre muerta | Mario Bellatin
Anagrama, 2005
Doscientos sesenta fragmentos,
pequeños relatos que se alternan, saltan en el tiempo
y constituyen una enigmática narración que
los acepta a todos como partes alusivas (y elusivas). Es
así que un escritor sin nombre, aunque algunas cosas
parecen coincidir con hechos de la vida de Bellatin, cuenta
en primera persona que tiene una mano artificial que a
veces le juega malas pasadas, y un hijo al que le cuenta
sueños que aluden a algunos de los fragmentos –o
los generan–. Cuenta la historia de su abuelo de supuesto
origen quechua, quien le contaba la historia de Macaca,
una mujer que después de la muerte de su amante,
fabricante de zapatos de piel de roedores que él
mismo cazaba, se dedicó a la venta de propiedades,
de las que también se enamoraba. (Anagrama-ed.es) |
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Vacaciones |
Elena Medel
El Gaviero Ediciones, 2004
Chica conoce a chico.
Chica se enamora. Chico se deja querer, da cal y arena,
abraza al mismo tiempo que desprecia. Mientras tanto besos,
playa, amor y escenas de cine escritas a fogonazos. Vacaciones es,
según Antonio Portela, “un
canto a la fugacidad del amor encerrada en la metáfora
de las vacaciones, ese término que, aplicado al
querer, es tiempo de fiesta para el corazón –pero,
como en toda fiesta, siempre hay alguien que desconecta
la música.” |
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Amor
o lo que sea | Laura Freixas
Ediciones Destino, 2005
Una joven escritora que
trabaja en una editorial se ve inmersa en un mundo de vanidades
donde la ambición y los intereses son la moneda
de cambio. El amor y la pasión se introducen en
este sombrío ambiente donde los personajes siempre
son más débiles de lo que aparentan. Laura
Freixas nos ofrece un fresco en el que la literatura, y
el amor por ella, la pasión y el egoísmo
forman un cóctel literario que conmueve a cuanto
lector se adentre entre sus páginas. (edestino.es) |
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Zen
para peatones | David Bustos
Ediciones del Temple, 2004
Zen para peatones,
una especie de larga introspección en la conciencia
relativa del hablante de estos poemas –a ratos nostálgico,
otras veces dueño de una extraña lucidez
que no proviene de ningún conocimiento sistemático
ni sistematizado-, nos introduce en un paisaje lleno de
arterias ciudadanas, personajes y epifanías... Aquí las
iluminaciones son profanas y los iluminados un voyeur de
clase media, esos monjes a punto de morir o los amantes
que encerrados en una habitación logran
trascender sus paredes. (Del postfacio de Christián
Gómez) |
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El
curioso incidente del perro a medianoche | Mark
Haddon
Editorial Salamandra, 2004
A sus quince años,
Christopher Boone, conoce las capitales de todos los países
del mundo, puede explicar la teoría de la relatividad
y recitar los números primos hasta el 7.507 pero
le cuesta relacionarse con otros seres humanos. Le gustan
las listas, los esquemas y la verdad, pero odia el amarillo,
el marrón y el contacto físico. Si bien nunca
ha ido más allá de la tienda de la esquina,
la noche que el perro de la vecina aparece atravesado por
un horcón, Christopher decide iniciar la búsqueda
del culpable. (Editorial Salamandra) |
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