JAMAS
CON JAMAIS: UN AÑO DESPUES
Gracias a la tarea conjunta
de los escritores perjudicados, medios de prensa, abogados
y portales literarios como Letras Perdidas, Estandarte, Letralia
y Los Noveles se ha logrado denunciar en la ciudad de Sevilla
al Sr. Santiago Rojas Pulido, editor general de Editorial
Jamais, por el presunto delito de estafa al adeudar al menos €34.000
a una treintena de autores e impresores de América
y España.
LaVerdad.es:
Denuncian a la editorial
Jamais por estafar a 30 escritores noveles (leer)
Diario de
Cádiz:
Denuncian
al editor de Jamais por estafa a escritores noveles (leer)
Diario ABC de Sevilla:
El
director de la editorial Jamais afirma que nunca quiso
estafar a nadie (leer)
Diario de Sevilla:
Denuncian
al editor de Jamais por estafar a escritores e impresores
(leer)
El
editor de Jamais justifica sus presuntas estafas a causa
de "una tragedia constante" (leer)
Ociosfera.com:
La
Asociación Colegial de Escritores denuncia que la editorial
sevillana Jamais ha estafado a treinta escritores noveles (leer)
Lexur Editorial:
Las
querellas presentadas ante el 'caso Jamais' aceptadas por
el juez ante la existencia de indicios de delito (leer) Los
escritores afectados por Editorial Jamais se reúnen
en el foro oficial de afectados: NUNCA
CON JAMAIS. Visita
el foro en: http://groups.msn.com/nuncaconjamais
Los
Noveles recibirá la información
de nuevos escritores afectados hasta el 15 abril
de 2005, fecha en
la que se pondrá a disposición del grupo Nunca
con Jamais la lista definitiva de afectados compilada por
nuestra revista. Los interesados deben incluir en su mensaje
los siguientes datos: -nombres completos,
nacionalidad, teléfono, dirección
postal y electrónica; además de referir la
cantidad de dinero adeudado por Editorial Jamais.
(Si usted ya remitió sus datos a Los Noveles en el
transcurso de 2004 hasta febrero del presente, no necesita
reenviarlos.)
Los Noveles agradece a todas
las personas que de una u otra forma colaboraron para el éxito
de esta campaña
y aplaude la constancia y entereza de los escritores afectados
que ante muchas dificultades se unieron para propagar su
causa. En especial deseamos resaltar la tenacidad
de Harmonie Botella, Pepa Mayo, los escritores registrados
en el colectivo Contrajamais y de todos los que componen
el foro Nunca con Jamais.
Atentamente,
EL HURACAN JAMAIS*
El 7 de marzo de 2005, Europa
Press sacó a la luz
los trapos sucios de Santiago Rojas Pulido, “editor” de Jamais.
Una representante de la Asociación Colegial de Escritores
de Melilla descubrió a la prensa que existían
una treintena de casos “oficiales” de damnificados por el
huracán Jamais. Empleamos la palabra oficiales porque
son los únicos en haber querido dar sus nombres y
señas a las revistas literarias Letras Perdidas y
Los Noveles. Existen centenares de casos perdidos por toda
España y América Latina. La editorial Jamais solía captar, o raptar, como
mejor convenga al lector, a sus presas, a través del
rastreo de concursos literarios, su revista El Celador (que
algunos pagaron el último año sin que se publicara)
o por medio de una publicidad engañosa de edición
rápida, bajo costo e importante promoción en
los medios de comunicación.
La captación de la red Jamais se desarrollaba según
una metódica táctica. Alabanzas sobre el escritor,
llamadas de teléfono aduladoras, y regalos de poemarios
y CD editados como muestra por la “editorial” hasta que la
mosca cayera en la telaraña.
El contrato llegaba al poco tiempo, ya firmado por el empresario
que seguía llamando por teléfono para que el
ingenuo poeta o escritor estampase su firma condenatoria
(me incluyo en los ingenuos, a pesar de haber hecho rectificar
el contrato a Rojas tres veces, y haber sido asesorada por
un abogado.)
Una vez firmado el contrato y pagado parte o totalidad de
la impresión del libro, el teléfono enmudecía
y nunca se podía contactar con Santiago Rojas. A partir
de ese momento, el escritor obstinado tenía la gran
suerte de ver publicada una parte de sus libros. De un contrato
de 1500 o 5000 ejemplares, pagados claro de antemano, podían
salir a lo mejor unos doscientos. Los otros escritores más
escépticos, prudentes esperan aún la publicación
de su obra y siguen pagando el préstamo que pidieron
para realizar su proyecto.
Jamais no ha estafado sólo
35.000 euros como dicen los medios de comunicación.
Existen varias antologías
por las cuales cada autor invirtió entre 15.000 y
20.000 pesetas por dos o tres folios. Lean en el servidor
Amazon la lista de publicaciones de dicha editorial y hagan
cálculos... yo no soy muy propensa a las matemáticas.
Consulten también el foro de Nunca con Jamais.
¿Qué pasa con todos estos escritores y poetas
defraudados por un señor que argumenta que lo suyo
fue un fallo debido a circunstancias familiares y personales.
Todos tenemos circunstancias personales, enfermedades y duelos
y no vamos atracando a nadie.
¿Qué pasa
con estos escritores y poetas que han visto sus ilusiones
barridas por el soplo agrio y podrido de una borrasca apestosa? ¿Les
propondrán otras
editoriales de poca monta reeditar sus obras por el mismo
precio? Pues que no caigan en el timo de otra empresa que
les va a solucionar el problema. Los buenos samaritanos no
existen. Solo pululan los empresarios que saben que sólo
se puede vender un centenar de libros de un novel y proponen
una tirada de 500 ejemplares (tirada, claro, que no se puede
controlar).
¿Qué hacer? Ya es muy tarde me parece para
recuperar el dinero perdido. Yo lo pude hacer, porque aún
no había estallado la noticia. Me huele que Santiago
Rojas, actualmente, es insolvente. Por lo tanto amigos, no
os gastéis el dinero en abogados, al menos, que quieran
cobrar solo un porcentaje. Yo quise darme el gustazo de interponer
una demanda penal por unos derechos de autor no cobrados,
y un cuento publicado sin mi permiso, y me pidieron unos
2000 euros. Si demanda hay, pienso que tendrá que
ser conjunta. Y si no, denuncia en las comisarías,
que no cuesta nada.
En cuanto a futuras publicaciones, intentemos hacerlas con
editoriales cercanas, fiables y que podamos controlar. O
pidamos consejo al gremio de editores. Tenemos otra solución,
utilizar los servicios de una imprenta y pedir los ejemplares
que pensamos vender... sin distribución en librerías
o grandes almacenes.
Como todo el mundo lo sabe, España es el país
donde menos se lee... y más se escribe. Frente a tal
avalancha de escritura, el lector potencial escoge el nombre
que más le suena, y el ciudadano de a pie opta por
la literatura basura: Memorias de las folklóricas
(que pagan a un “negro” porque si no saben hablar ¿cómo
van a escribir?), o recuerdos de la querida de un participante
de Gran Hermano. Nosotros no podemos ofrecer a los editores
estos culebrones de mala muerte. Nos respetamos demasiado,
y respetamos sobre todo a los poquísimos lectores
que se atreven a comprar la obra de un novel.
Y compañeros de pluma no perdamos las ganas de escribir
que existen, aún, concursos literarios y editores
honestos.
Harmonie Botella
*Las opiniones
vertidas en este documento son de exclusiva responsabilidad
de su autora. |