El Agustino
---lo que yo llamo cielo y es tierra
y todas las noches ocupa un espacio distinto al de los cielos
y se extiende sobre un paño de noche elegante
y vive como las fogatas de los castillos conquistados
------------------------------------------------------------------allá arriba
y deja escapar anillos de luz simples bocanadas de gente
innumerables miles no podría contar cuántas
veces
me perdí en el cielo ----yo
que creí que
pisaba tierra
empecé a enumerar sus escalones desvanecidos
con tanta facilidad por la gente que al pisarlos
los duplica los triplica y pienso que es la velocidad
-alucinaciones de estómago vacío- de trabajo
mecánico y a tiempo completo sin vacaciones
con vacaciones ------sin
goce de haber-
o sólo el caos en un mundo que no es
cielo ni tierra --entre tierra y cielo --cielo
y tierra
hay un lugar común de seres indiferenciables que
bien
---------------------------------------------------------observo
con este cucurucho que quiere -intenta- ser mi único
microscopio o mirador oficial sin asomarme a la ventana
del micro aunque la gente grite --Me ordene
cordura --razón --para
no mirar --nuevamente
--------------------------------------------verme
indefenso en un mundo que no podría domeñar
solo
--------------------------------------------Ese
día
casi toqué el
cielo
porque su olor a tierra sudada o lo que sea se impregnó
en mi chompa en mis cabellos quedó un poco del polvo
abigarrado
de su alimento --mi lengua también
saboreó
la acidez segura de sus suburbios celestes
--y no dejé
de parpadear cuando quise contar cada lucecita suya
en la inmensidad -ya me estaban tragando-
-----------------------------------------------Si
no fuera por estos golpes
torpes ininterrumpidos de chofer por esa voz ronca de vaso
vacío
(solo) que desde arriba me recordó que simplemente
estaba
------------------------------------------------------------
----abajo
De Abajo sobre
el cielo
pienso en un tren que se dispara a sí mismo
-----------------------------------a las
profundidades de una luz
mientras todas sus botellas intestinos y palabras chocan
reformulándose en un cuerpo demasiado lúcido
para ser real
a veces tanta luz oculta el verdadero perfil de las cosas
y oscuro
es mejor para definir movimientos inusitados como roces
de piel
y estornudos --Era negro --yo lo vi ni con
los gitanos
en el griterío --cuando algún
otro detonó el
silbato
sumido en el tejado de una habitación contigua a
la indiferencia
puesto al azar para no ser discutido por sus extendidos
modos
de empujar su rostro contra el espejo que no lo conoce que
lo
disuelve en la noche extendida en una monotonía de árboles
y casitas de calendario que ya me hacen sentir un kilómetro
más
merodea la música en una mosca mental que saca de
un diente
sonrisa para la ventana que no lo ausculta
--gracias
para la que le da una cerveza y es rubia y aún más
lejana
que la luz en donde los trenes se juegan la vida por unos
rieles
a pesar de lo incómodo que resulta jugarse la vida
por la desesperación
--------------------------Si cierran la
claraboya verán
un oso dormido
en la oscuridad encendida que navega en un vaso
y al negro esquivando el poderoso azul como un contorsionista
y al tren que es azul y navega en un vaso
cielo --como el furgón de pared --con
la que brindo
una sonrisa para los que hasta mí llegan empuñando
zanjas y precipitaciones en las manos anudadas por los buenos
modales
un techo metálico y la velocidad sentada en cualquier
banco de la ciudad
nos separan de la luna y un uniforme beige
--------------------------vestido
de un hombre gordo
--------------------------------------------me
pregunta si tengo boleto.
De Animal del
camino
este hábito irresistible de contar
ya me veo dormida en los brazos adultos
de un árbol --cien años de
antigüedad por
nada
recorro sus astillas de músculo airoso
pero eso también es demasiado pedirle
a su iniciación de ramas
miraba a dios en las alturas de una iglesia
o era un colegio
las niñas se abrazan a sus cuadernos con posesión
también la luz tiene los cabellos largos del sol
colgaba de un linterna roja del tamaño familiar
de una nariz --había una ventana
podía respirar --la cruz de una caverna
verdeoscuro
se entrona en lo alto como una campana seca
de música el rigor sacramental que
de solo
acuclillarse en la mejilla provoca temblor
qué necio --un burro carga lo poco
que queda
y tres reyes sonríen como si trataran
de convencerse que la sonrisa es la clave
de la seducción
-----murmurábamos algo al oído
de la compañera
que toma una toalla para despintarse de un beso-
----no quiero fumar
pero el nerviosismo se ha convertido en un tic
para todos en esta clase rebuscar algo en los bolsillos
es como buscar lo que hace tiempo
nos ha dejado de hablar
este paquetito blanco no es harina
te mentiría --tú bien sabes
la arenilla suave quema
la visión retoma sus alas
un tronco terso de volantes y rosas
como en Alicia en el País de las Maravillas
a Ludy
recuerdo sus jeans baratos y ajustados --sus
blusas simples
rosadas-blancas y estrechas --recuerdo su
revista rosa
su bolsita cusqueña cruzada como una metralleta de
lana
recuerdo sus camisetas de hawai sus polos de mickey mouse
recuerdo las ganas con que miraba a los chicos guapos blanquitos
de la vanguardia --al cabello largo y ondulado
de José
a los católicos impecables en la mente
a los delgaditos de bondad como una bandera
al john lennon de la mitad de sus narices
cómo los amaba y también cómo los odiaba
ella que deliberadamente se inició en el aprendizaje
anarquista de la disección ---a veces
dispuesta
a demoler sus sombras- --cómo se
miraba
y cómo me miraba
y cómo expectorando la mitad de su cuerpo
un paraíso negado a la desnudez
aparcó en los insondables desiertos de Lima
la recuerdo un día que el tráfico rural de
un camión
la dejó sola en el mundo isleño de los vegetales
el sarro azul y bautismal del afilador de cuerdas
salpicando en el vello púbico de sus palmas
en la ciudad hipnótica
y la soñé hipnótica habitando una ciudad
de cuerdas
no te acerques a ella
no le digas-no le cuentes-no la toques
-----------------la música era la
misma
desmenuza todo menos su odio
todo menos eso que nos separa
incinera su amor --que le quede algo que
rebanar
que diga que piensa en sí y que tema
cuando se suelte el cabello y una nota acerada desde el
fondo
maxilar de su cuello crezca como un bozal en su piel
y se vea acholada --achorada --aniñada
estúpida escuchando a ese metiche
a ese designado por la dirección general del partido
a esa multitud que nos separa.
Poemas inéditos
© Roxana Crisólogo |