vicio
Hay una relación tan común que no quisiera
insistir entre el oro la lujuria y el excremento en el paraíso
a pesar de que la considero presente de una manera ordinaria,
es decir inusitada para el que arribe de una región
maravillosa sin lujuria sin oro y sin excremento. En efecto,
el ano es un buen productor de lujuria, sin oro pero con
excremento y del excremento nadie hace oro aunque la lujuria
puede consistir en bañarse en cantidades sobrehumanas
con su propia materia fecal y hasta convertirse en manjar
como cierta vez vi en un film y el propio autor vio en otro
autor y éste a su vez fue testigo de alguna bacanal,
y así hasta la misma fuente o inicios del proceso
literario, quiero decir que alguna vez alguien lo vio realmente
y aquello inspiró su talento.
Entonces hasta el arte ama el excremento y el poeta se vuelve
vidente.
Podrían por ejemplo escuchar a uno de los más
ilustres poetas castellanos vilipendiar a los sodomitas amparado
en su estro fecal.
Aquella musa no es Cinthia ni Clodia ni Beatriz, es simplemente
el material en primera línea cincelado convenientemente,
a la vanguardia del sentimiento más puro y estético,
el amor, o una daga acaricia el objeto en el ofrecimiento
de una virgen desnuda e imberbe. Yo lascivo al yo que habla
sin control.
Ama la daga y lo que la ha salpicado en su excursión
secreta: índigo carmín verde de pubis virgen/anal.
Loba que en la noche es ella misma, pura, ella misma, la
bestia en sí misma, perfecta y emperador.
frágil ante lo inmundo
Frágil ante lo inmundo
lo inmundo considerado como una débil respuesta
del ser cotidiano ante sus mezquindades
me sorprendo en una ciudad cuyo nombre
ni la humedad pegada a los muros ancianos
ni sus palomas tísicas
me importan
como estar en su imagen de plástico
hundiéndome en La Defense
o
perdida en el ardor de su pasado
--ah pureza frescor de lo marchito
--toneladas de plumas nos cubren
--nos desnudan en tu presencia
--y tú ciudad donde hoy habito
--¿naufragas o emerges de mi
--calidoscopio?
A pocos metros de la estación moderna me habita
en pequeñas áreas mal ventiladas
campiñas fantasmales donde uno (de pocos ingresos)
atraviesa la tarde de un verano desolado
desde sólo un ángulo
--------lo
maravilloso de la tarde-
su caricia en el sexo es la de un espectro
y amo esa tarde como en un film.
El ardor del pasado descansa en la infancia
pero no puedo ocuparme largo rato de esta transparencia
y no deseo edificar una infancia
lo maravilloso es la rama torcida
que se eterniza en un material innoble (chatarra)
esta falta de flores lo es sobre la tarde gris.
Apoyada en tus brazos:
de las viejas Bastillas
nace tu sonrisa más fresca
y mis partes están irritadas con fluidos verduscos
como tonos impresionistas
caminando para aprehender el rígido otoño
en el Louvre
el sentimiento de piedra de la Venus egipcia
o el gesto de bronce de una pierna de gladiador
--------sótanos
y galerías de
tesoros robados-
camino, palpo el tubérculo de los recuerdos
mi cuerpo de niña
--------------el silencio rígido
de la pureza
nada de entonces puede penetrarme en el miedo
como esta ciudad en la usura.
¿quién te ama, mishima?
La rutina, esa enemiga si tú y yo
caminamos de la mano
o si tú y yo nos sentamos en un café
a filosofar
--filosofía de viejos harapientos
marido y mujer al fin y al cabo,
en la Martinica vivió Juan del Diablo
pasé mis años adolescentes en una embarcación
de vela
como la de él
la oreja pegada a la radio,
has bajado los párpados cansada de oírme
el mismo tema,
fue Morita –entonces digo- el discípulo, quien le
asestó el golpe de gracia ¿sabes? Fue un mal
golpe,
voces extranjeras se confunden con los
rugidos de las olas
ninguna es como tú, ninguna alcanza
tu pequeñez, querida... y
cómo odio ese sol
a las tres de la tarde
tus ojos vuelven a caer
son los de un dios tibetano.
¿Fue sólo el vino lo de aquella vez? ¿Lo
crees?
¿Sólo el vino? Acaso fuera el vino
y sólo eso...
pero cada botón de tu blusa era uno menos y uno más
como me gusta
una tanga negra entre tus piernas
un poco sucia
como me gusta
y ya no era yo sino otra
en la goleta de Juan
en la mismísima isla de mi infancia
el sol ya se había ocultado como ahora
las brujas bajaban a mi dormitorio
a recoger los papeles regados
el diablo duende escondido en el empotrado
detrás de la cortina
de noche
mi desidia ha de arrancarte mil dudas
cualquier elipsis por la que mi entendimiento
huye hacia la nada oscura
te hace daño a ti que has vuelto
de la traición al mar,
cruzas el mar con el jeep y cada ola
te hace soltar una carcajada purpúrea
los cabellos llenos de arena
la ropa pegada al cuerpo,
pendes de la absoluta ilusión.
Otra ola más, gritas, llena de dicha
me acerco desde la orilla y trepo
olvidada.
¿Qué viajeros, qué poetas se perdieron
en el tiempo, los océanos, los médanos
las hogueras encendidas
el sable en alto,
Morita?
las relaciones con las partes de mi cuerpo no son
teológicas
Las relaciones con las partes de mi cuerpo no son teológicas
Son frustraciones, derivados del dolor de un cuerpo fetiche.
Hoy perdí un diente:
---------------------------¿evacuación
de una conciencia sufriente?
Pérdida de rigor:
---------------------------¿hay algo
más
honesto que esta ley-grave?
¿La belleza de las piezas naturales intactas no es
un
humanismo narcisista?
Hoy perdí un diente (y hoy perdí un diente).
Me extravío-
Más allá de esta frase se sitúa otra
cualquiera
Debajo un mundo paradigmático bloqueado
Afirma su relación directa con el comportamiento
Sexual.
La impotancia de ligar con el texto proviene
De la práctica erótica mutilada (desempleo
sexual)
O
Una fijación interfiere el juego
Y los muslos son como árboles petrificados sobre
el lecho
¿es acaso un melodrama?
El onanista hunde los párpados la mutilación
Los abre.
Tuve que hablar de la mutilación erótica
Ahora hablo del cuerpo mutilado:
El INNOMBRABLE
---Perder los miembros y conservar los dientes
--qué escarnio – Beckett
¿La compasión paternalista es mis señores
un atributo decente?
Perder los dientes y no perderlo todo
Perderlo todo y no perder la vida
Conservar la vida y criogenizar el arte
Perder la vida industrializar la muerte
Uno espera tener 80 años para hablar de sí mismo
Hablar de sí mismo es un cuchicheo intermitente
Es inútil
La ciencia se vuelve bélica y hablar de sí mismo
No es nada práctico pero es una guerra
Esperar a tener 80 años para hablar de sí mismo
¿dónde radica lo verdadero en esperar o en
hablar?
Hoy se pierde un diente mañana un ovario
Hoy no ha de durar más que hoy
O mañana a lo sumo un mes.
Hoy ocupa su puesto la porcelana o el oro
Y el estomatólogo a cambio recibirá su recompensa.
Estoy en el Mediterráneo.
Podría estar en cualquier otro lugar sintiéndome
La misma criatura insólita y sorprendida
ante los cambios de su cuerpo
la traslación de un cuerpo significa un corte
se vuelve a ser
y lo que nos ocurre aquí no nos hubiera ocurrido
allá.
Se cree esto con tanta fuerza con tanta absoluta confianza
Que el regreso se nos figura un retorno a la frescura
De la piel:
Los dientes no se pudren allí
El rostro no se aja
La piel no pierde lustre.
Los parientes fallecen (porque hemos partido)
El pueblo estalla
Las familias se empobrecen
Se repueblan se sintetizan
¿no es una teoría nerviosa de la historia?
Nuestro Tótem.
Defecamos con soltura y es el único motor intacto
Se corona una era escatológica
LA CACA ES TAN PODEROSA COMO UN PEQUEÑO COMPLEJO
Del libro Noches de adrenalina
© Carmen Ollé |