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por si el pasado existe

I

Materia cordial,
convexa.
A ti el aplauso y el perdón
por el olvido.


II

Ritmo de bosques, cristal.
Cercas el hueco informe
donde el amante crece.

Te llamo náusea cristal,
irreductible tañedor
del sueño ausente.


III

Cubierta la piedra
victoriosa ayer. Metamorfosis
blanca en las alturas.
Memoria.
Cuando no has sido te busco.
Nada.


IV

Urbana siringa,
rinde el aire al bosque
inhabitable.
Vierte la gracia fingida
y calla.


V

Tiempo atrás. Causa,
te ves después del celo
en el agua,
exhausta.
Origen devuelves.


VI

¿Y la Música?
Acaso allí el silencio del pez.


VII

Lenta,
parapetada en ti misma,
en tu revés.
Mis ojos en el fondo de la segunda vasija
Te han visto caminar en el vacío.
He cercenado mis ojos.
¡Tan bello era!


VIII

Hoja esquiva.
Qué inocente tu vuelo revivido.


IX

Color del paso dado.
Eres aguja,
beso, unión, desdicha, pértiga.
Círculo,
azul te desmiento.


X

Memoria branquial
ha sido el tiempo tuyo hasta el encuentro.
Recuerdo no avistado,
émulo, paráfrasis letal del pez primero.
Memoria
sin estar. Acudo
y en la cumbre agonizas.


XI

El desmayo del agua
busco. El ángel, la espalda, la mudanza.
Adiós al letargo,
al descuido penado
y la promesa.

El aire ya sin trompetas
mojadas.
Muere el tritón.


XII

La guerra ha terminado.
Queda el mar,
y el óleo que desviste la mirada.


XIII

Acudes a la aguja,
al juego manso.
Polvo en los estantes.
Demiurgo travieso,
te apropias de la infancia
y giras.
Siempre faltó uno.


XIV

Más adentro.
Contra ti cierran los ojos
los que han llegado al hueco.


XV

Desteñido soporte.
Esta vez no eres tú
sino el espejo donde buscar
la memoria de nada.

 

(tres intentos de despegue con caída)

1

El reverso del ojo pierde altura.
Gravita leve el basalto.
Soy.
El temblor de la mirada,
el indicio surge
y el apego.
Apenas indeciso el desafío
la caída.
Podría ser Octubre.


2

También en ti me sueño raíz y duda.
La piel ya sólo tregua del abrazo.
--------------Espejo.
Multiplicas.


3

Encarnada en círculos
-pensamiento-
bajo la tierra.
Despertar quiero en la tumba
de la liebre.
Tan sólo habitar la casa primera
y soñar con el Duende del Iglú.


 

© Rosario Pérez Cabaña


   

rosario pérez cabaña | España, 1967 | @ Licenciada en Filología Hispánica por la Universidad Hispalense. Cursó estudios de Doctorado y se especializó en literatura hispanoamericana. En 1993 Recibió el primer premio de relatos del certamen Ateneo de Sanlúcar de Barrameda por Cinco lunas vigilan, publicado por el Ateneo en ese mismo año, y fue finalista del Premio Gustavo Adolfo Bécquer por Cinco lunas vigilan y otro relato, concedido por la Junta de Andalucía. También ha publicado poemas y relatos en diversas revistas literarias e impartido clases en la Universidad de Sevilla. Es profesora de Teoría y Estructura del Lenguaje en la carrera de Ciencias de la Comunicación en el centro universitario CEADE.


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