oteando tras el obscuro hueco en el alero

 

eternidad

Gota de lluvia genocida
cicatriz de mis senos
desgarrados

invocación al dios del trueno

¡seré viril
mi alma crujirá!
mirando algún segundo
tic, tac, interminable
tic,
una década
de cada cinco días
escribe el diario
en decadencia
algún ritmo acompasado
cabello al viento,
la mirada difuminándose
será otra vez
un genocidio
entre las rosas
tac.


malabares

Imposible
andar de senos
sin que los pezones
rueden gotas de sangre leche
desgárrame

se escuchó
escuché
y fui.


teogonía

Verdad esclarecida
entre diez millones
de leucocitos
existe
un dios perdido entre mis piernas


música atroz

Cuneiforme
entre guitarra y cuerdas
hay un oscuro orificio
introduce los dedos
rasga
emplea los métodos aprehendidos
crees que grito
que lloro
que muero, soy tan solo
madera muerta.


modelo t

Si tan solo supiera que puedo
dejaría el eterno vicio de dejar

podría seguir tu rastro
necrofágico sendero
del que solo puedo salir
con unas pastillitas que nadie quiere

pero que tomas tú también


celosía

Te miro besando
cuatro extraños labios

maldigo el tiempo
que me aleja
que hizo que maldiga

solo sé que entre tú,
el yo y
el desespero
hay una milésima
infinita

maldigo entonces
a la infinita pequeñez
que se limita entre
dios y yo
entre su pene y el mío
pequeñez


conyugal

el lúbrico maquinismo de exclusa tras exclusa
puente levadizo
para fingir mientras pones una cara
repetida eternamente en millones de veces

serle fiel al modelo usado siempre
¿cómo ser feliz sin abrir?
aaaaaaaaaaaa
estuvo genial cariño

 

© rosario garcía


rosario garcía | Perú, fines del siglo XX | Nació el primero de marzo en la ciudad de Ica. Licenciada en literatura por la Pontificia Universidad Católica del Perú. En estos momentos está más o menos comprometida en la elaboración de la revista literaria Mordaza de las Sombras. La mayor parte de sus poemas permanecen inéditos.