i

Amarillo vierte el cielo en los ojos del gato que
atento lo observa.
Desde mi casa desalojo pensamientos que anteriormente
ordené construir.
Despacio vuelvo sobre los pasos ya dados,
la estrella del norte vigila todos los movimientos;
no hay olvido.

Fuegos artificiales incendiando el espacio de los sueños.
Cielo líquido desnudando las paredes de mi encierro.
Anómala climatología que desentierra el hacha de guerra.
Viento mistral que nada deja en su sitio cuando sopla.

Viajando al interior de un agujero negro
para tomar el enlace que nos vinculará hacia
un desconocido universo, y dejar atrás, aplacadas,
las barreras terrestres que frenan la velocidad de
las cosas.

Amarillo saturándolo todo antes de la tormenta.
Tu sonrisa de Ícaro domiciliándose dentro de mí.
Fuego áureo inflamando el temporal todavía improbable
como un delicioso demonio de ojos rojos.


ii

RÍO.

Aplico la cura debidamente ordenada.
Doy una vuelta a la llave de paso, y ,
al paso,
busco una esquina próxima
----------------------------------------donde
--------------------------------------------------reírme.

En la penumbra de estos muros
----------------------------------------------garabateo,
--------------------------------------------------------------afloro
mil ideas;
dejo entrar a los guardianes que antes se hallaban
fuera,
------centinelas de mi tristeza, que,
en este apagado escondrijo,
custodian ajenos el carnaval desde lejos......

Y río.
Se expande esta vibración,
quizá llegue al mar,
-----------------------------y las olas,
---------------------------------------------la espuma,
la envuelva,
-----------------la proteja;
--------------------------------la resguarde de la desintegración natural
de todas las cosas..............

Río.
Presiento que puedo volar.
Subo los escalones,
-----------------------------de uno en uno,
--------------------------------------------------de dos en dos;
-----------------------------------------------------------------------de tres en tres............
Río.
Diminuta la tierra la veo pasar,
albergar figuras de pálida cera
derritiéndose al sol glaciar.

Río;
más cercana al cielo ahora que nunca.
Río.
Otro minuto más y me saldrán alas,
fantásticas y luminosas hélices adhiriéndose
-----------------------------------------------------------------en mi plexo
----------------------------------------------------------------------------------lunar.....
Río,
dispuesta a salvar el abismo.
Río.
Aplico deliberadamente el apósito;
y
RÍO......


iii

A
---solas, las olas...........silbando.
-----------------------------------Saltando serpenteantes.
Sorteando sorprendentes saltos
-------------------------------------salpicados de silencio.
Oscuras noches del alma.
--------------Obedientes;
--------------------------desobedientemente custodiadas.
Oscura la luna enviándome su luz.

Librando a solas este encuentro
----------------------------------------------sin nadie.
Sin lugares,
------------------sin adverbios;
--------------------------------------sin adversarios........
Y,
--sin embargo, desplazándome
---------------------------------------------¿VELOZ?
-----------------------------------------------------------al centro de la Diana.
¡Ya voy; ya voy llegando!
A
Solas.........
------------------Y a cada rato
----------------------------doy un salto:
-----------------------------------------------me desato.


© marta fernández bermúdez


marta fernández bermúdez | Cuba, 1962 | Originaria de Cienfuegos. Es autora de la novela Los oscuros ritmos del sol y de los poemarios: La fuerza domesticará lo pequeño, Espejos que miran al sol, Cielo amarillo, Raros teoremas girando alrededor de mi ombligo, entre otros. También ha escrito el guión de cómic Ámame dos veces: no importa oír el sonido de la velocidad. Su obra ha sido publicada en diversas revistas de América y España. Reside en Alicante.