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Esconderse
tras la niebla
y simular ser paisaje,
es el camino oscilante el tatuado
en la sangre de los frutos perplejos y lluviosos
Desprenderse
de los brazos
y vestirse con las vísceras:
sincronía del cuchillo
-----------------------------y los
ojos
gobernando el cuerpo
¿Dónde
reposa el lacerante lirio de la infamia?
Certidumbre
del polvo
testimonio de la carne,
el certero golpe de lo escrito
se remonta a la angustia
-----------------------------¿Cuándo?
***
Nunca el ojo
tan soñado
de sabores más serenos
El hinojo se entrecierra
agitando las venas,
dibujando los acordes
-----------del vaivén de los
deseos perpetrados en la lengua
Vuelto el mástil de la cuna,
una extraña certidumbre
se ha posado en los cabellos:
Pan y espada cincelados en la charca
***
Insistencia
devaneo del puño sobre el lienzo
con el sueño rebelándose entre párpados
Caligrafía itinerante
--------------entre el hígado
y los huesos,
los secretos son para los dedos
--------------------------------confinados
al convite de las uñas carcomidas
Sin razón de la premura,
la extorsión de la razón se conduce a los corceles
de la infancia.
***
El enebro
aguardando
el intermezzo de la noche.
Un cardenal se ha posado
en los rojizos brazos
--------------------que han de alimentarlo:
en la melodía de la herida se acrecenta el recuerdo.
©
maría del carmen vilela
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