Esconderse tras la niebla
y simular ser paisaje,
es el camino oscilante el tatuado
en la sangre de los frutos perplejos y lluviosos

Desprenderse de los brazos
y vestirse con las vísceras:
sincronía del cuchillo
-----------------------------y los ojos
gobernando el cuerpo

¿Dónde reposa el lacerante lirio de la infamia?

Certidumbre del polvo
testimonio de la carne,
el certero golpe de lo escrito
se remonta a la angustia

-----------------------------¿Cuándo?

***

Nunca el ojo tan soñado
de sabores más serenos
El hinojo se entrecierra
agitando las venas,
dibujando los acordes
-----------del vaivén de los deseos perpetrados en la lengua
Vuelto el mástil de la cuna,
una extraña certidumbre
se ha posado en los cabellos:
Pan y espada cincelados en la charca

***

Insistencia
devaneo del puño sobre el lienzo
con el sueño rebelándose entre párpados
Caligrafía itinerante
--------------entre el hígado y los huesos,
los secretos son para los dedos
--------------------------------confinados al convite de las uñas carcomidas
Sin razón de la premura,
la extorsión de la razón se conduce a los corceles de la infancia.

***

El enebro aguardando
el intermezzo de la noche.
Un cardenal se ha posado
en los rojizos brazos
--------------------que han de alimentarlo:
en la melodía de la herida se acrecenta el recuerdo.

 

© maría del carmen vilela


maría del carmen vilela | Perú, 1979 | Cursa estudios de Literatura Hispánica en la Universidad Católica. Algunos de sus poemas han sido incluidos en selecciones del Taller de Poesía y en la revista LOS NOVELES. Su primer poemario estará listo a fines de este año y en corto tiempo iniciará estudios de literatura germánica.