daína chaviano responde dieciséis veces

 

1- LOS NOVELES ha recogido una declaración suya: "Yo escribo para comunicarme, para compartir mis fobias, mis obsesiones, mis esperanzas; pero si las oportunidades no se presentan... ¿Qué puedo hacer? Lo principal es continuar ejercitando la escritura. No ceder. Y a eso me consagro todas las mañanas". ¿Podría hablarnos de sus fobias, obsesiones y esperanzas?
Todos tenemos, en mayor o menor medida, nuestras fobias y esperanzas. Mi mayor sueño es la armonía y la tranquilidad en el mundo. Mis fobias provienen de la incomunicación, de la violencia, de la guerra... Creo que todos sufrimos cuando sopesamos la posibilidad de que esos males se extiendan... La literatura es una terapia, un medio que escogen ciertos individuos llamados escritores -y sus lectores-, para soñar con mundos donde se puede hallar una salida para algunas de estas desgracias.

Foto: Nicolás Felizola

2- ¿Se ha podido imaginar, acaso, no siendo la persona que es? En ese caso, ¿es una pesadilla?
No sé si me gustaría ser otra persona. Creo que la respuesta podría depender del momento y de mi estado de ánimo. Para tener una vida más sosegada, sin duda sería mejor no ser escritora. El escritor tiene la obligación de preocuparse, y esa no es una tarea que me guste mucho.

3- En unas declaraciones, hablando sobre la novela El hombre, la hembra y el hambre (Premio Azorín 1998), usted defiende la idea de que toda escritura debe estar anclada en una visión universal. ¿Le cuesta esfuerzo lograrlo?
Cuando escribo, nunca pienso que me dirijo a un lector de éste o aquel país. Aunque nací en Cuba, nunca he dejado de sentirme ciudadana del mundo. Desde niña siempre pensé que mi patria era todo el planeta, que mi raza era la especie humana y que el mundo se comprendía mejor a través de cánones y pautas mucho más amplios que los que pretendía aplicar el gobierno de mi país al resto del mundo.

4- ¿Planifica totalmente el itinerario de su obra en proceso o deja margen para "lo que aparezca"?
Me gusta planear el desarrollo de un texto, dejando siempre cierto margen a la espontaneidad, a lo inesperado... Cuando se trata una obra larga, como una novela -en la que hay tramas y subtramas, personajes principales y secundarios, referencias y subtextos-, es imposible lograr una obra coherente si no se hace una planificación, aunque sea mínima. Pero no hay que olvidar que dentro de una trama estudiada, siempre aparecen giros insospechados que forman parte de la sorpresa y el placer de escribir.

5- Desde su presente en Estados Unidos, ¿hay algún trueque con su pasado en Cuba? ¿Se reencuentra, a veces, con aquella Daína Chaviano del libro de cuentos de ciencia-ficción Los mundos que amo (1980)? ¿Qué herencia le dejaron los años en que publicaba en Cuba obras para niños y adolescentes?
Siempre quedará en mí algo de la adolescente que escribió Los mundos que amo. Pero existe una parte de mi personalidad que sigue evolucionando todos los días. En los últimos cinco años he cambiado tanto que a veces yo misma no me reconozco. Pero no he perdido los deseos de soñar. Mis sueños --esos que llevan el germen de la literatura- continúan generando ideas. Y todavía arrastro historias de adolescencia que aún no he escrito.

6- "La Habana oculta" es un ciclo compuesto por cuatro novelas. Hasta donde sabemos, tres ya están publicadas: El hombre, la hembra y el hambre (1998), Casa de juegos (2000) y Gata encerrada (2001). La primera del ciclo es Gata encerrada, aunque la primera en publicarse haya sido la ganadora del Azorín. ¿Puede hablarnos de la novela que cierra el ciclo?
Me es muy difícil hablar de los libros que he escrito. Después de trabajar en una historia durante años, volver a contarla en uno o dos párrafos me resulta un ejercicio imposible. Sólo podría decirte que la última novela del ciclo es la más extensa y compleja de todas. Se desarrolla en un período de tiempo que abarca siglo y medio, y se inicia en tres regiones del mundo.

7- Al terminar esta tetralogía, ¿le quedaron preguntas por hacerse?
Creo que en las cuatro novelas coloqué la mayoría de las preguntas que rondaron por mi cabeza durante años, ésas en las que ni siquiera me atrevía a pensar en la isla por miedo a que alguien pudiera oír esos pensamientos. Felizmente, ya no arrastro esa paranoia. La tetralogía ha sido una catarsis muy liberadora para mí... como persona y como escritora. Ha sido la mejor terapia de mi vida. Ahora me siento completamente libre para dejar atrás esas sombras y escoger otro camino. Quizás lo que te contaba anteriormente acerca del cambio en mi personalidad durante estos últimos cinco años, tiene que ver también con eso. Al terminar esta novela, he dejado atrás -definitivamente- muchos fantasmas.

8- En una entrevista de prensa, dijo: "Nunca escojo temas porque estén de moda". ¿Cómo se empata con los temas de sus obras?
Los temas pueden surgir de un sueño, de una imagen sacada de alguna postal, de una frase que brota sin motivo del subconsciente, de ideas que surgen mientras leo... Nacen del propio hecho de estar viva. Para mí escribir es una carrera contra el tiempo. Sé que tengo más ideas que años por vivir.

9- ¿Cuál es su relación con los personajes? ¿Los deja en libertad total o les marca ciertas pautas, se enemista con ellos... y, a veces, hasta los elimina?
Los personajes suelen nacer de parto natural, es decir, la propia historia los engendra. Pero después de una primera imagen en que los veo en plena acción, comienzo a añadirles características, deseos, sentimientos, personalidad... Desde el inicio sé si son personajes "buenos", a los que voy a amar, o si son "malos", con los que nunca voy a reconciliarme. Por lo general, al final de mis historias termino queriendo mucho más a mis personajes buenos y detestando mucho más a los malos. Pero la eliminación de unos u otros depende exclusivamente de lo que pide la trama. Me dio mucha pena eliminar a uno de los personajes principales de Gata encerrada. Cuando apareció en la novela, no sabía que al final moriría. Era un tipo adorable, alegre, ocurrente, pero las circunstancias de la historia -y lo que debía ocurrirle a la protagonista- me lo exigieron. Lo lamenté mucho, pero no podía hacer otra cosa. Y te cuento que más de un lector me ha pedido cuentas. "¿Por qué tuviste que matarlo...?", me han preguntado muchas veces, obviamente con ganas de asesinarme a mí también. Pero no tenía otra alternativa. El escritor es un pequeño dios en los universos que inventa, pero a menudo se ve arrastrado por las circunstancias y las leyes que él mismo ha creado.

10- Cuando se consulta sobre su obra, aparece reiteradas veces la palabra erotismo. Si tuviera que elegir tres o cuatro palabras para destacar el perfil de su obra, ¿cuáles serían esas palabras?
Yo clasificaría mi estilo como sensual o sensorial, más que erótico. También visual, llegando a lo cinematográfico. Y sin duda, extremadamente deudor de la fantasía más intensa.

11- Un escritor se hace también con lecturas: ¿Le gusta hablar de influencias de otros escritores o de escritores preferidos?
Tengo escritores preferidos, por supuesto, pero no se trata de influencias... si por eso se entiende escribir con un estilo semejante al de otros autores. Mis preferencias son de índole temática o anímica. Me gustan aquellos que pueden contar una historia con recursos propios y bien estudiados. Por eso autores como Shakespeare y Bradbury fueron vitales cuando comencé a asimilar lecturas que luego me marcarían como escritora. Sus universos temáticos y sus estilos fueron puntos referenciales en mis comienzos. Y siguen estando entre mis grandes amores literarios.

12- Sabemos que usted es la voz narrativa del documental José Martí: Legado de Libertad, del realizador norteamericano Joe Cardona. Un documental donde Martí, prominente personalidad de la cultura cubana y, por extensión, latinoamericana, es encarnado por el actor Andy García. ¿Nos habla sobre esta experiencia en particular?
Yo había hecho algún cine y televisión antes, pero nada como esto. Actué en tres o cuatro filmes de arte para cine, en un filme de una hora para la televisión, escribí decenas de guiones y fui comentarista cinematográfica en un programa de TV, pero nunca había tenido que usar la voz como recurso, como entidad invisible detrás de la imagen. Fue un trabajo que disfruté doblemente porque jamás pensé hacer algo así. Además, verme de nuevo en una cabina de edición, grabando, alterando a última hora un guión para buscar la perfección final, fue reencontrarme con una experiencia que añoraba más de lo que yo misma me habría confesado.

13- ¿Sueña con un horizonte cinematográfico para sus novelas?
Cada vez que pienso en eso, es porque alguien suele preguntármelo, como ahora. Si fuera por mí, no creo que se me hubiera ocurrido esa idea. Mis libros son más vívidos que lo que pudiera ver en una pantalla grande o chica. Antes de escribir una historia, ésta pasa por mi cabeza con tanta potencia como la vida. Así es que no me importa mucho si alguien decide o no recrear la historia en imágenes. De todos modos, lo que saldría en la pantalla no sería lo que yo imaginé. No digo que no sea interesante verlo, pero ya no sería mi historia, sino otra.

14- Al referirse a la literatura cubana de los últimos veinticinco años, ¿en qué términos prefiere hacerlo? ¿Se inclina por dividir a los autores cubanos como "autores de la isla", "autores del exilio", "autores castristas", etc. o piensa que es tonto o injusto dedicarse a esta nomenclatura?
Cuando pienso en literatura cubana, sólo pienso en términos de buena o mala literatura, buenos o malos autores, o autores que me gustan y autores que no me gustan... Existen autores cubanos buenos y autores cubanos malos, vivan dentro o fuera de la isla.

15- LOS NOVELES leyó, por alguna parte, que usted acostumbra a mirar al mar desde su departamento, y que cuando camina por la playa recoge caracoles y piedras talladas por el agua. ¿Responde a un estado de ánimo cruzado por ramalazos de añoranza, nostalgia o... futuro?
Lo hago porque me gusta mirar la naturaleza... el mar, entre otras cosas. Si viviera en un bosque, me encantaría pasear por él. Y si viviera en un páramo escocés, haría lo mismo. La naturaleza sigue ejerciendo una atracción especial sobre mí: el olvido del estrés, la paz de pertenecer a un todo mayor, la belleza que aflora por doquier, los olores, los colores, las texturas... La civilización ofrece otras atracciones. Pero ninguna como ese olvido de ser uno mismo.

Fábulas de una abuela extraterrestre (Océano, 2003)

16- Para terminar, una pregunta indiscreta: ¿cómo se las arregla para ocultar al dragón que vive en su casa? ¿Podría hablarnos sobre ese dragón? Y, por favor, ¿nos puede decir qué opina la inefable abuela extraterrestre sobre el Premio Internacional de Goliardos que acaba de recibir?
Ese dragón siempre se las arregla para esconderse en los rincones más inesperados... Bromas aparte, el Premio de Goliardos me ha producido bastante alegría y un poco de ansiedad. Por un lado, es gratificante saber que un libro publicado hace 15 años sigue vivo... tan vivo que ha sido calificado en su edición mexicana como "un clásico de la CF en Latinoamérica", lo cual reconoció la sociedad Goliardos al otorgarle el premio. Por otra parte, el galardón es una fuente de inquietud para mí, porque sé qué ha creado cierta expectativa hacia la novela. Ahora espero ver cómo acogerán estos nuevos lectores una historia escrita hace años y en otro contexto, pero que tiene tantas posibles lecturas.

 


daína chaviano | Cuba | Licenciada en Lengua y Literatura Inglesa por la Universidad de La Habana. Publicó su primer libro de cuentos, Los mundos que amo, en 1980 (Premio David de Ciencia Ficción, 1979). También es autora de Amoroso planeta, Historias de hadas para adultos, Fábulas de una abuela extraterrestre (Premio Anna Seghers de la Academia de Artes de Berlín), El abrevadero de los dinosaurios, del libro de relatos País de dragones y del poemario Confesiones eróticas y otros hechizos. En 1998 obtuvo el Premio Azorín gracias a su novela El hombre, la hembra y el hambre (Ciclo La Habana Oculta). Al mismo ciclo novelístico pertenecen los libros: Casa de juegos y Gata encerrada. En el año 2003 recibió el Premio Internacional de Goliardos en el XI Festival Internacional de Ciencia Ficción y Fantasía, celebrado en la Universidad del Altiplano, en Tlaxcala, México. Sitio web: www.dainachaviano.com