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La
deshollinadora: Los paisanos de John Steinbeck
La
fuerza bruta, libro del norteamericano John Steinbeck que
acaba de re-editarse, fue publicado por primera vez en 1937, y
se constituyó en uno de los libros en que el autor demostró
su maestría.
John
Steinbeck nació en California en 1902. Durante su juventud
cumplió con el “rito de iniciación”
de los grandes hombres norteamericanos: ejerció muchísimos
oficios y ocupaciones, desde jornalero a periodista. Hacia 1924
se trasladó a Nueva York y allí publicó sin
éxito sus primeros relatos. Un poco desalentado abandonó
la ciudad y se empleó como administrador en un rancho de
Sierra Nevada. En sus ratos libres, Steinbeck escribió
La copa de oro, libro sobre las peripecias del pirata
Morgan, que editó en 1929 y fue un fracaso absoluto. (Quizá
uno puede aventurarse y decir, viendo, por ejemplo, la trayectoria
de Steinbeck, o los inicios de Bioy Casares, que en la génesis
de todo gran escritor hay una lucha cuerpo a cuerpo con el fracaso).
Sin
desanimarse, Steinbeck escribió y publicó, posteriormente,
Las praderas del cielo (1932) y A un dios desconocido
(1933), aunque fue recién en 1935 cuando Steinbeck llamó
poderosamente la atención de los lectores y los críticos
con Tortilla Flat (o Camaradas errantes, según
la traducción), novela que se inscribe en la tradición
picaresca y que relata las aventuras de un grupo de amigos de
Monterrey, California. Los protagonistas son paisanos, término
que lleva a Steinbeck a explicarse en el Prólogo: “¿Qué
es un paisano? Una mezcla de español, indio, mexicano y
diversas sangres caucasianas. Sus antepasados vivieron en California
desde hace cien o doscientos años. Habla inglés
y español con acento igualmente paisano. Si se le interroga
acerca de su raza, alega indignado que posee pura sangre española,
y se remanga para mostrar que la cara interna de su brazo es casi
blanca.”
Más
adelante, la huelga de obreros que estalló en 1936 en Salinas
impresionó vivamente a John Steinbeck. Ese mismo año
publicó la novela En lucha incierta, que trataba
sobre la organización y derrota de una huelga en una plantación
de manzanas de California. Allí escribió: “La
semilla no ha caído en baldío y lo que ayer se perdió
mañana se ganará; el fin es tan incierto como el
combate”.
Durante
los dos años siguientes el autor siguió su carrera
dentro del realismo. En 1937 dio a conocer La fuerza bruta
(cuyo título original es De ratones y hombres),
donde narra la vida de peones golondrina de los Estados Unidos.
Eran los personajes que amaba Steinbeck: hombres solitarios, sin
familia, que no pertenecen a ningún lugar: “Llegan
a un rancho y trabajan hasta obtener un poco de dinero, y no les
queda más remedio que ir a molerse los huesos en otro rancho.
No tienen nada que esperar en el futuro”. Steinbeck,
quien manifestaba una profunda fe en el hombre, afirmó
posteriormente, que la única posibilidad con que contaban
esos hombres para salir de sus indignas condiciones de trabajo
era unirse. En La fuerza bruta dos peones, George y Lennie,
llegan a un rancho. Lennie es un muchacho excesivamente grande
y fuerte, pero deficiente mental, y está al cuidado de
George. No obstante, Lennie se mete en problemas, asesinando sin
desearlo -al modo de como un chico estrangularía a un pollito-
a la esposa del patrón. Y George se ve forzado a tomar
una decisión escalofriante.
Ratones y hombres fue llevada al cine en dos oportunidades.
La primera, en 1939, fue un rotundo éxito: estaba dirigida
por Lewis Milestone y sus protagonistas eran Lon Chaney Jr. y
Burgess Meredith. La segunda vez que llegó al cine fue
en 1981 y pasó sin penas ni glorias. Estaba dirigida por
Gary Sinise y protagonizada por él mismo y por John Malkovich.
Llevado
por el entusiasmo de su literatura, John Steinbeck también
en 1937 publicó El pony colorado y El largo
valle, ambos de registro coloquial. Sin duda, fue En lucha
incierta la que preparó el camino de Viñas de
ira, editada en 1939, y quizá su novela más
ambiciosa y conmovedora. Allí relataba el éxodo
de los campesinos arruinados en 1925 por distintas tierras. Con
Viñas de ira Steinbeck obtuvo el Pulitzer en 1940. No obstante,
aunque se vendieron miles de ejemplares, en California fue prohibida
su venta por considerarla obscena y subversiva. John Ford la llevó
a la pantalla en 1940, con Henry Fonda de protagonista. Un cineasta
santafesino, señaló la influencia de este film en
Los inundados de Fernando Birri, influencia estética e
ideológica: familias marginadas y llevadas de un lado a
otro de los caminos en su lucha por establecerse.
Aunque
Steinbeck, unos años después escribió Los
arrabales de Cannery, su obra tomó distintos rumbos,
en general alegóricos o alejados de las obras de temática
proletaria de los años ‘30. Ejemplo de ello es la
nouvelle La perla que le valió el Premio Nobel
en 1962. De aquí que sus lectores gritaran: “¡Vuelve
a tus paisanos, Steinbeck!”
©
Patricia Suárez
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p
a t r i c i a | s u á r e z |
Argentina,
1969 | @
Escritora
rosarina y colaboradora de LOS NOVELES. Ganadora
del Premio Clarín de Novela 2003 con la obra
Perdida en el momento.
Ha incursionado en todos los géneros y publicado
la novela Aparte del Principio
de la Realidad. En 1997, su cuento Historia
de Pollito Belleza le valió uno de
los premios en el Concurso Juan Rulfo. Su novela inédita,
Flor de lino,
fue finalista del XL Premio Casa de las Américas.
También es autora de varios libros de cuentos, poemarios,
obras teatrales y del ensayo La
escritura literaria. Página
web en LOS NOVELES: Patricia
Suárez |
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