Sustitutos para el deseo,
para el padre muerto,
para las palabras que no llegan
Partículas del peso repetido,
del dolor sin salida,
del empujón al vació
cuando el silencio se mantiene retenido
-----Alguna vez callé
en nombre de todos los simulacros
y disolví tus gestos
antes de que pudieras devastarme
-----Una vez te dije
que no era tarde,
que nuestra violencia
era un nutriente
fácil de hacer perdurar
-----Una vez me di vuelta
y percibí mi integridad
disminuida
-----Ahora peligra la voz
que pretende subsistir
porque le arrebataron
el matiz fino
que le permite ir al encuentro
entre paréntesis
con su gravedad de bolsillo
Mis propias trampas
-----son obscenas
el límite del cuerpo mendigando
para tachar los recuerdos
-----es cobarde
o notar el avance del tiempo
sobre las caderas
-----es vacío
el dolor que se acrecienta
entre pérdidas y malas palabras
-----es automático
el uso indiscriminado
de la primera persona
para nombrar
las comisuras del mundo
-----es violencia
-----Duele
la liviandad del deseo
o las formas honestas
de la penumbra de la voz
cuando no encuentra
los ecos destrozados
detrás de sus vestiduras,
apenas el roce apurado
transforma sus tonos
en interrupción
-----Un instante de fuga
sitiará la risa automática,
un cordón rodeará tu tranquilidad
hasta estrangular
tus distancias obligadas
la diferencia que demuestre
que nos está faltando el impulso
que suture la expulsión
-----de nuestros aplausos
-----La noche
estaba plastificada de sirenas,
me dormí entre los disparos,
entre el ruido de tu ausencia
con el deseo inflamado,
con el pudor de protegerte
de mis propios desvelos
-----Perfeccionás tus distancias,
salís a buscarte
pero no encontrás a nadie
que te cubra los hombros entre la lluvia
ni siquiera llegás a percibir
los enlaces silenciosos,
el peso de los descuidos
que te harán borrar las leyes absurdas,
el vacío planificado
-----Si me pudiera olvidar
que tengo que pronosticarme
sin los malabares de tus labios,
sin mis emergencias consentidas
-----te probaría otra vez,
mareada,
por haberte presentido
antes de que me hechizaras
con todos tus espantos
-----Quedan en las manos
el frío de la urgencia
y la arritmia
de vestirse con el deseo al revés
-----En qué momento
te detuviste:
cuando te vi arrodillado
de espaldas
o cuando quise robarte
la lengua asqueada
y devolvértela después
con mis avances premonitorios
porque no quiero ser parte
de tus juegos con los miedos
para preguntarte después
en dónde estabas
-----y que hayas exagerado
las formas de casi
no pertenecernos
Del libro Posesiones inmateriales
© Silvina Keselman |