| acerca de Los Noveles | staff | archivo | autores | convocatoria | enlaces | contacto |

 

Las obras publicadas en Los Noveles son propiedad intelectual de sus autores.
Revista de literatura Los Noveles © 2001-2005
ISSN 1547-8114

 

 

 

Sustitutos para el deseo,

para el padre muerto,

para las palabras que no llegan

 

Partículas del peso repetido,

del dolor sin salida,

del empujón al vació

cuando el silencio se mantiene retenido

 

-----Alguna vez callé

en nombre de todos los simulacros

y disolví tus gestos

antes de que pudieras devastarme

 

-----Una vez te dije

que no era tarde,

que nuestra violencia

era un nutriente

fácil de hacer perdurar

 

-----Una vez me di vuelta

y percibí mi integridad

disminuida

 

-----Ahora peligra la voz

que pretende subsistir

porque le arrebataron

el matiz fino

que le permite ir al encuentro

entre paréntesis

con su gravedad de bolsillo

 

Mis propias trampas

-----son obscenas

 

el límite del cuerpo mendigando

para tachar los recuerdos

-----es cobarde

 

o notar el avance del tiempo

sobre las caderas

-----es vacío

 

el dolor que se acrecienta

entre pérdidas y malas palabras

-----es automático

 

el uso indiscriminado

de la primera persona

para nombrar

las comisuras del mundo

-----es violencia

 

-----Duele

la liviandad del deseo

o las formas honestas

de la penumbra de la voz

 

cuando no encuentra

los ecos destrozados

detrás de sus vestiduras,

apenas el roce apurado

transforma sus tonos

en interrupción

 

-----Un instante de fuga

sitiará la risa automática,

un cordón rodeará tu tranquilidad

hasta estrangular

tus distancias obligadas

 

la diferencia que demuestre

que nos está faltando el impulso

que suture la expulsión

-----de nuestros aplausos

 

-----La noche

estaba plastificada de sirenas,

me dormí entre los disparos,

entre el ruido de tu ausencia

con el deseo inflamado,

con el pudor de protegerte

de mis propios desvelos

 

-----Perfeccionás tus distancias,

salís a buscarte

pero no encontrás a nadie

que te cubra los hombros entre la lluvia

 

ni siquiera llegás a percibir

los enlaces silenciosos,

el peso de los descuidos

que te harán borrar las leyes absurdas,

el vacío planificado

 

-----Si me pudiera olvidar

que tengo que pronosticarme

sin los malabares de tus labios,

sin mis emergencias consentidas

 

-----te probaría otra vez,

mareada,

por haberte presentido

antes de que me hechizaras

con todos tus espantos

 

-----Quedan en las manos

el frío de la urgencia

y la arritmia

de vestirse con el deseo al revés

 

-----En qué momento

te detuviste:

cuando te vi arrodillado

de espaldas

o cuando quise robarte

la lengua asqueada

y devolvértela después

con mis avances premonitorios

 

porque no quiero ser parte

de tus juegos con los miedos

para preguntarte después

en dónde estabas

-----y que hayas exagerado

las formas de casi

no pertenecernos

 

Del libro Posesiones inmateriales

 

© Silvina Keselman

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Silvina Keselman | Argentina, 1968 | Cursó la carrera de Letras en la Universidad de Buenos Aires. Experimentó diferentes expresiones artísticas como la fotografía, la escultura y el saxo. Actualmente se desempeña en el departamento de Comunicación y Relaciones Públicas del Grupo Editorial Planeta, filial Argentina. Escribe poesía desde los doce años y ha publicado Abuso sensorial. Tatuaje de sal, Porque lloré tus ángeles negros, Mientras estoy en pausa y Posesiones inmateriales, son sus libros inéditos.