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Las obras publicadas en Los Noveles son propiedad intelectual de sus autores.
Revista de literatura Los Noveles © 2001-2005
ISSN 1547-8114

 

 

 

castilla

 

i.

Murallas. Las murallas, piedra sobre piedra, como surgidas de la nada. Delimitando un espacio físico y mental. Delimitando, piedra sobre piedra, la meseta y la palabra.

ii.

Un día las murallas poblaron estos páramos y, piedra sobre piedra, construyeron lo real. También un dios de piedra construyeron y su discurso y su credo.

iii.

El mismo sol de Castilla aún ilumina estas murallas fragmentadas que, piedra sobre piedra, hablan con elocuencia dibujando al hombre que las construía, al dios que gobernaba.

iv.

Murallas. Piedra sobre piedra esculpiendo el tiempo. Inscribiendo su signo en la meseta. Circundadas por el mismo trigo: por la palabra, que peregrina. Por el sol, que permanece

 

castilla III (*)

 

i.

Un crucifijo de piedra sobre las lomas del trigo.

 

ii.

Apenas si crecen árboles en el llano.

 

iii.

Coches en las carreteras comarcales que cruzan los campos de Castilla.

___________

(*) A Antonio Machado

 

la noche americana

 

i.

Un día los vestigios fueron carne. Entre los restos de hierro y hormigón la energía fluía como un gran dinamo de cables centellantes. Nubes de humo supernatural emergían de las fábricas que no se detenían, tenaces en su pulso incesante.

ii.

Cables que danzan electrizados. Individuos que danzan sobrexpuestos de electricidad cerebral. Escenas de humo coronando ciudades. Motores que se desvanecen como la carne que un día abandonará al hierro dando origen al vestigio.

iii.

Los restos de humo hoy tienen carne. Electricidad en los cables, en la tenacidad de los motores pero a la distancia, en la noche de asfalto y humo se puede entrever el esqueleto: la majestad de unos espectros de hierro.

 

los poemas del hielo I

 

i.

El horizonte delante y también detrás, en los espejos retrovisores:

figuras geométricas formadas por sombras sobre el asfalto delimitando áreas de sentido.

ii.

El día aconteciendo en la mirada del que viaja:

en su transcurso, un rostro disolviendo sus rasgos hasta hacerse parte del asfalto.

iii.

No solo aviones cruzan el cielo del que conduce:

también lo hacen grúas y farolas; puentes, señales y vehículos sobre ellos.

iv.

Áreas de sentido pintadas sobre el asfalto:

trazados amarillos las expresan y gobiernan una vida.

v.

El horizonte fragmentado por el trazado autoviario:

El brillo del son en cada una de las piedras aglutinadas sobre el asfalto.

vi.

La superposición de sombras y trazados:

Las señales grandes y azules entre el horizonte y los espejos retrovisores.

 

variaciones sobre un poema de joao cabral de melo neto: ríos sin discurso o el dis-curso de los ríos

 

i.

El discurso de un río: su flujo de agua y palabra en situación discursiva.

La interrupción del flujo; el agua rota en pedazos y la palabra estática, en situación diccionaria.

ii.

La palabra y la corriente estancadas; espejos de sí mismas ante la interrupción del caudal discursivo.

La sintaxis rota de un río: su caudal desmembrado, su léxico agonizante.

iii.

El dis-curso de un río; la deconstrucción de agua y vocablos que componen su flujo.

Una riada que reata o reúne: la imposición interina de otro lenguaje que reestablece el discurso.

iv.

Hilos de agua que se hacen frases: trama de locuciones que reconducen al discurso original del río;

Léxico de sí mismo: vocablo, oración, lenguaje caudaloso de agua discursiva.

 

variaciones de un poema de juan carlos mestre: elogio de la palabra (pronunciada ante el vacío)

 

i.

Una multitud que no existe contempla a la palabra y su evolución ante el vacío.

ii.

Palabra ardiendo en el fuego de otro cuerpo: bajo la mirada de un dios al que otorga la existencia.

iii.

La palabra: ballesta de sí misma ante la mirada del pájaro; lingüista que vuela a ambos lados de la muerte.

iv.

Testamento de lo nombrado: la materia de la palabra y su sonido; espacio abierto entre el deseo y la memoria.

 

haiku

 

lviii.

 

¿Qué seré para

la mosca que se posa

sobre mi libro?

 

lxvi.

 

Leo el sutra del

Diamante: Jack Kerouac es

mi Boddhisattva.

 

xxix.

 

La luna llena

resplandece en la nieve:

pinos y estrellas.

 

vi.

 

Un dedo roto:

perdido entre los montes,

el brezo araña.

 

lxix.

 

El gato duerme

en mi pecho: su corazón

junto al mío.

 

lxxiii.

 

Uno de enero:

los niños desnudos se

bañan en el mar.

 

lxv.

 

Corro en la nieve:

la lluvia helada cae

sobre mis huellas.

 

xlix

 

El perro negro y

la vaca negra juegan

junto al arroyo.

© Andrés Fisher

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Andrés Fisher | Chile, 1963 | Poeta y sociólogo. Ha publicado: Composiciones, Escenas y Estructuras y Hielo, premio Gabriel Celaya 2000. Su obra se ha recogido en las antologías Pasar la página, La Voz y la Escritura y Estruendomudo. Desde 2004 vive principalmente en EE.UU., donde enseña literatura y sociología en Appalachian State University, al tiempo que da talleres de escritura creativa en Fuentetaja, Madrid. Tiene en fase conclusión un nuevo libro de poesía, Relación, y un libro de haikús.