| hoy
quiero serle
hoy quiero serle infiel
a mi desdicha, doblemente
hoy soy árbitro
de mi incongruencia y tercamente,
no practicaré políticas ajenas
ni amores ziplock, ni el fairplay
me guardo las nostalgias
recurrentes;
amontono una a una y en silencio,
las distancias frente a frente;
me propongo un anonimato vagabundo
y una abstinencia sin soledades periodísticas,
ni amarillismos titulares, de última amonestación
hoy quiero serle infiel a mi desdicha, doblemente
hoy soy proletario
de mi ausencia y sucesivamente,
no practicaré existenciales sindicatos
ni artilugios de última hora en hora pico
me arriesgo un arrebato de olvidos en desdén,
me aferro a este pie de página sin par,
a esta epígrafe sin premonición, ni camiseta;
me desvisto las inseguridades burócratas de la tristeza,
me desentierro los últimos muertos de mi desdicha
y humildemente entre las calles y la gente doy,
una que otra sonrisa
sumamente cortés
sin impermeables de alquitrán;
una sonrisa explícita y puta, sin intenciones de stand
by
sintítulo
desechando pasos
y drogando musas
en media hora y spinetta
inventando ruidos
monótono y triste
enfurecido de patria y sin corbata
insípido malestar
en garganta
por ripio y nicotina
camino sin suelo
y calle mi sonrisa de poliéster
incendiada en luto y multimedia
cómo canción
improvisada
de orquesta y cuna
cómo nostalgia
a punto de ebullición
cansada y en catarsis
de inventarios
tengo un triciclo impotente,
estacionado en el pie derecho de mis días.
tengo una desdicha tan canina,
que cada vez que sonrío,
empieza a llorar de rabia.
tengo entre otras cosas,
multitudes en recuerdo
y soledades de pasillo
en deuda externa,
con las modas de diseño.
tengo unos mutismos
pirómanos
en erupción de duda,
y cada vez que extiendo mi lengua,
sale de mi boca
granizo en fuego.
tengo amuletos de vanguardia
y ortodoxias de piratería y contrabando.
tengo canciones olvidándose,
a punto de estallar
en estribillos de silencio.
tengo ambulancias a
medio tráfico,
con versos urgidos en punto y coma
y heridas de punto suspensivo,
que parecen estar
en urgencia de descanso.
tengo entre otras cosas,
francotiradores sueños
que disparan uno a uno y en silencio,
obituarios snobismos sin revolución,
ni cementerio.
tengo un triciclo importado
lleno de impotencias,
estacionado en el presupuesto anual
de mis sonrisas indispuestas.
estacionado a mala gana, sin prisas, sin tuercas.
confeziones
sé
más que un hombre, menos que una mujer
Leopoldo María Panero
siento frío,
dame un abrigo sin equidistancias
dame una sola cara de moneda, estoy desnudo.
confieso arbitrario,
te puedo dar mi sonrisa sin itinerario
te puedo dar alguna felicidad ridícula, estoy desarmado.
siento olvido,
espero tu saliva de amuleto
espero tu hojalata en armadura, estoy dispuesto, lo confieso.
absurda paz mía,
está en lucha contra recuerdo
está en escenario mintiendo, está en desuso, militando.
inédita evidencia,
arrópame a manera de un soneto hardcore,
no me dejés la poesía a medias, arrópame
los silencios.
la literatura no nos salva,
debemos inventar un amor sin falsificaciones de última
hora,
debemos inventar un amor sin refrigeraciones de piel y sin mutismos
de mirada.
un amor sin pañales
ni mcdonalds,
un amor sin pirañas por debajo de las ansiedades,
un amor sin traductores aparcados en el callejón de las
nostalgias.
un amor pasamontañas
para pasar montañas,
un amor pasaje ida y vuelta sin económicas felicidades,
un amor honesto, un amor de contrabandos de por medio.
un amor de cierto,
sin desiertos, lo confieso.
sintítulo
insisto, me siento
solo
solo de piñatas y pirañas,
solo de gemelos universos,
solo de insistencias e internet
me siento solo, insisto
solo de finanzas y alfabeto,
solo de distancias y numeración,
solo humanamente y en desolación
¿qué
hacer
con estas uvas,
esta fábrica de ajenjos?
¿qué
hacer
con este viento,
este cementerio sin cuerpos ni premonición?
¿qué hacer
con esta felicidad tan compartida,
tan doblemente mal nacida hoy?
insisto,
me siento irresponsablemente solo,
solo de milagros y resurrección
solo de respuestas
y de historia,
solo de Eros masturbándose el amor,
solo con caricias sin calefacción
¿qué
hacer
con estos árboles ajenos,
con esta mesa de lectura en distracción?
¿qué
hacer
con esta moneda,
internacional en el bolsillo y no tan sola?
tan turista y tan dichosa como yo,
tan naciente a media muerte y no tan sola,
tan impuesta al no sé cuánto porcentaje de devaluación
©
Pablo Bromo
|