velador

Una hora de gimnasia, una de Kung Fu y otra de piruetas acrobáticas. Debo estar en forma, ser ágil, estar preparado para cualquier imprevisto.
¿Mi nombre? Valdez... Luis Valdez. ¿Mi oficio? Vigilante de un cementerio en el centro de Ciudad Mascota.
No duermo. Recorro los pasillos del panteón. Siempre alerta por si un muerto resucita. La mayoría intentaría escapar.


primera llamada

La mujer graba una cinta de video confesando que le han golpeado.
Muestra sus heridas. No llora. Luce una seriedad fría, mecánica.
Días después la mujer desaparece y su madre manda copias del video a las televisoras.
Implican a un brujo pero no hay suficientes pruebas.
La madre se sienta en un sillón y mira la imagen de su hija por TV.
Una y otra vez. Sólo eso.


stereo sentimental

Hoy se fue la luz y la voz tuya que tenía grabada en audiocassette Sony 90 minutos dejó de escucharse.
Hoy al fin quedaste muda, así; contenida entre el plástico y la cinta magnética.
Creo que estás muy lejos.


mamá soy Paquito (no haré travesuras)

Me comeré tus labios, tus manos, los muslos de tus bellas piernas. Me los comeré en serio.
No es una amenaza. Es inevitable.
En agua hervida, con Knorr Tomate y un poco de limón.
Con algo de coraje y venganza.
Apenas acabe de masticar, te juro que seré hombre de bien.


la curiosidad mató al hogareño

Alguien tocó a la puerta y justo cuando salí en toalla desde el baño, nada, cero.
Ni siquiera un animal que hubiera llamado con sus uñas.
"¿Quién, quién?"
Tres pasos a la calle gritando "¿Quién tocó a la puerta?"
Y Zas
Me arrolló el ecotaxi.


quemad las novelas rosas

Una escritora bebe café en el centro de Monterrey Ciudad Mascota y observa los traseros de los muchachos.
Me acerco a ella y sonríe. Saca un papel y escribe allí un nombre que no es el mío.
-Soy malo para las historias de amor -le digo.
-No importa -contesta ella-. Yo también.
Pedimos pastel de queso.


las vísceras de Miguel Rodríguez

Esta noche en la galería de arte vi las fotografías, Miguel.
Los efectos ópticos de tripas grisáceas. Con brillo de perfil. Como posando.
Como narcisistas.
Tú lucías un saco beige y un sombrero, pero sabías que las vísceras tenían más personalidad.
Y sin embargo no parecía que les envidiaras nada.

De Necrópolis

© Luis Valdez


   
luis valdez (México, 1976) Nació en Monterrey, Nuevo León. Ha escrito para el periódico El Norte y diversas revistas. Asimismo, ha sido colaborador en portales como Librusa, todito.com, poesiasalvaje y en la revista virtual A quien corresponda. Becario de investigación Literaria Alfredo Gracia Vicente, por el Departamento de Extensión Cultural de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Fue ncluido en la antología Buzón y es autor de la novela Estíbaliz y la tormenta. Actualmente escribe una columna semanal en la sección cultural Ágora de papel, del periódico El Porvenir.