amsterdam

 

¿Y si el idioma perdiese de pronto su misterio,
fuese de borde a borde conocido?
Entonces, ¿qué uniría, derecho e invisible,
al fuego con la chispa, qué
agua acogería, en la superficie,
los sucesivos reflejos de la mañana?
¿Habría chispa, fuego, agua,
un remo, apenas, rozando el fondo,
apenas una humedad en los muros más viejos?
¿Quedarían siquiera un pie en mar oscuro sumergido,
un edredón, una máscara?

 

Como nosotros, hay que ser como nosotros
-----------------------------------------------------------------voces-
los brazos a lo largo del cuerpo
y el cuerpo en un mueble estrecho;
no hay fuego en el cielo, sólo en la tierra
- la mujer, si rescatada del naufragio,
blanca, los ojos abiertos, la frente helada,
la raíz, si errónea, superflua,
la luz, si interna, secreta, de lámpara casi vacía -.
Saquean el mar, lo despojan de sus olas.
El relámpago, en un pozo.
¿Cuál es el cordero? ¿Dónde está el cuchillo?

 

Cabeza de animal, medio enterrada,
bajo la noche del mediodía:
qué es, a esta hora, de la muerte,
qué del amor, bajo el vestido, el deseo.
Hueco donde hubo ojos, nada de dolor,
un dolor enorme, estaca.
Y hueco donde hubo casa, abrigo,
risa detrás del número, hierba, amarga, dulce.
Veré qué hay detrás
----------------------------- dijo;
detrás de la carne, del género,
de la posibilidad, del sueño.
Me vertiré entero, en partes,
gota a gota sobre cascotes, cenizas;
caerá aguacero, sin medida,
seré el ahogado, allí, desnudo, pobrecito.
Ecos, perfiles, sombras,
joyas falsas, silbidos de ratas, linternas
en lo oscuro, lo oscuro en papel teologal
u obsceno, hueco, tal vez, quizás, jamás, nunca.
Cabeza de mujer, de hombre:
el animal se retira, a lo lejos se hunde.

(24 de mayo, 2003, noche)

 

Animal del óxido, inconcluso, tardío,
bajo una lámpara apagada
y otra a medias encendida.
Criatura rota, apartada de toda necesidad,
de todo cálculo y alfabeto.

 

Nada crece excepto el pasto.
Nada salta a la vista salvo alguna piedra
y lo que la piedra contiene y resguarda.
Aquí, lejos de la playa,
lejos del sitio donde el agua
devuelve cada tanto
metales oxidados, enmohecidas maderas,
algún cadáver de delfín o tortuga.
No sopla el viento capaz de empujarnos
hacia lo entonces prometido.
Los minutos que pasan se hacen horas
pero jamás días y sí noches
que jamás consienten en ser años
y sí siglos en los que alguien muere
y otro, que lo ignora, bosteza.

 

Parece decir ella, la mano
en la frente, escondido el rostro,
no, no es posible, lejano,
ajeno, como visto a través
de borrasca. No,
no sirve el consuelo de la luz,
el gusto de la fruta;
afuera, rama sobre rama,
un agua breve, sin sonido,
reflejado en el agua, por un momento,
un rostro que parece anunciar verdad
y de inmediato se disipa.
¿Ir más allá entonces? ¿A dónde?
Si el mar es quimera.
Si la madre es madre de consunción y culpa.
Si el padre es sepulcro con una gran piedra encima.
¿Al sueño? ¿Es que el sueño
puede al menos justificar la vigilia,
partir la vigilia en dos mitades,
una, de inocencia, y otra, su espejo?
Cae, con las alas cerradas.

 

1

Mi perro apoya su cabeza en mi rodilla.
Esta mañana otro perro lo mordió y aún,
luego de horas, siente miedo.
Afuera el mundo empuja a las criaturas
hacia nidos, camas, agujeros, albañales.


2

Tiene que haber un centro en el fuego,
un ojo en las llamas
- me digo a mí mismo
mientras ando en plena tormenta
hacia una hipotética zona de calma -.


3

En todas partes y en ninguna,
un dios precario, de última hora,
abandona la geometría
y se abandona por completo al más puro azar.

De Amsterdam (libro inédito)

© Carlos Barbarito


   
carlos barbarito (Argentina, 1958) Nació en Pergamino, Buenos Aires. Es bibliotecario y miembro del equipo de LOS NOVELES. Su obra comprende libros de poesía y de crítica de artes plásticas. Entre su obra publicada están los libros: Teatro de lirios, Éxodos y trenes, Páginas del poeta flaco, Acerca de las vanguardias, Bestiario de amor, Desnuda materia y Puntos de fuga. En internet ha publicado Figuras de ojos y sombras. Su trabajo ha sido traducido al inglés y portugués y aparece en varias antologías. Recientemente publicó el poemario La orilla desierta.