| informe
de oficina
Se levantan,
desayunan
el tren da la señal de partida
ya arriba suspiran que la inflación
una bomba dos películas buenas
en reposición que el partido a la noche
y el sueldo que alcanza para un café
en Pekín.
Firman y se sientan en el mismo lugar
de siempre
hará un pase, estampará su firma
varias veces
sellará reirá comerá
con mal humor con buen humor con humor.
Se despedirán sintiendo afuera
ese aire cortado que todavía
no habían aspirado.
Toman el tren llegan comen
descubren que la televisión no está tan mala
sino apenas horrible en el momento
en que están solos
y se acuestan
clavando en un reloj sus horas.
De
Comienzo de comienzos
la
brecha
"¿Alguien,
o nosotros nos damos la vida,
no son los segundos, acaso,
un tiempo feroz?"
¿Cuándo
declinará el filo rabioso
del atardecer en ascuas?
¿Cuándo los hechizos caducarán
llenos de estrellas y desprenderán
amaneceres de los mejores mundos?
¿Cuándo la brisa será de todos, y
podamos respirarnos sin preguntas?
¿Y cuándo el corazón soplando agua de rosas
será el ejército del alma?.
Antes que el viento congele los pasos
antes del fin de la ventura
antes de antes
y sobre todo antes de creer
que ya no queda nada
ni miradas, ni el dulce
beso de tus labios,
acuérdate de esto, encontraré
esa brecha,
y la haré mía.
amor en mí
Amor en mí
ríos que brotan
y siempre pujan
y siempre andan
y ocasionan desbarajustes
y llantos niños
y llantos grandes
y me dan risa
y es linda esa costumbre
y hasta me ahoga
pero es tan preciso para estar viva
sus alas de ángeles
sus golondrinas
sus quiero y quiero
su idioma bello, tan necesario
e imprescindible
que si vinieran y me dijeran
que amar es feo
no les creería.
pueblo de mis aires
Si encuentro
lagos azules
cuando ya en nada creía
si mis manos se entienden con las tuyas
por amor de vida.
Si el mundo cambia en cada esquina
y los cambalaches suenan en pasado.
Si llorando no arreglamos nada
si mintiendo somos el engaño,
si buscando no encontramos
no cabe duda, hay muchos mares.
Porque si esta tierra es como la pintan
los hombres irán muriendo en serie
pero si encontrás lagos azules
si tenés manos de nubes
y barcos de papel en madrugadas
y si llorás aunque nadie lo haga
porque no querés que el hombre muera
de tristeza,
o me buscas buscándote a vos mismo
en las estrellas,
entonces esta tierra vale mi sangre
sin mentiras sin engaños
por barcos de verdades
y el corazón del pueblo de mis aires.
un poema
Templo de
creer aunque fuera un instante
y la presencia del inventario frugal
apremia, ajedrez partiéndose
partiéndonos nosotros mismos
a nosotros mismos
y cuando aparece un recodo en la sombra
miramos lo lastimados que estamos
y no hay presidente abogado
mago de la ilusión eterna
que nos salve.
De
Son cosas de ángeles
mezcla de sensaciones
Palpitaciones
entorpecidas
sublime conjunción en las horas
pocos entienden esta locura
de no ser parte de la locura
y una negrura hastiada hasta de ella misma.
¿Cómo sostener la marea de imágenes
subiendo? rudimentario soliloquio
entre el alma y la mente hay un espacio
milagro de la especie, una verídica
prueba sin demostración.
Los grandes segundos por vivir
son lánguidas mutaciones
¿es ésta la mirada justa
o es sólo un absurdo
que el pasado ha inventado?.
¿Los fantasmas de lo que uno siente
aparecerán imperceptibles en el tacto
con la regularidad del amor?.
Bruscamente el mundo
con sus ademanes.
Invasión de la alegría.
De
Amores sin zapatos
frigorífico
de las no locuras
En lo que
a mi respecta no se han congelado
las neuronas hambrientas
tiene más fuerza la excitación del fluir
a pesar de la angostura del camino
el albedrío cambio tras cambio
quizá una expresión no inventada.
Cuánta rigidez indeleble
escondiéndose en el frigorífico
cuerpos hirviendo, bronceadas ideas
es el vapor del hielo
atendiendo dialécticas borrosas
ser adicto a lo que debe hacerse.
Individualismo peligroso.
Son más elocuentes los abismos
el revoltoso abrazo de cuanta locura
ande suelta
arroyos tibios donde posar la osamenta
y viceversa.
De
Remolinos a bordo
©
Claudia Ainchil
|