Infinitos corpúsculos

Rebeca Yanke

Puerta del Mar, 2010

Desde el 2007, y bajo la apariencia de una u minúscula, Rebeca Yanke compone su lenguaje para reconocerse en la escritura y el silencio. Infinitos Corpúsculos es, en sí, un pleonasmo, y también el título del blog donde aparecieron los poemas que recoge este libro: el devenir de una letra entre escaleras de palabras. (Puerta del Mar)

   

 

Zumbido

Juan Sebastián Cárdenas

451 Editores, 2010

Tras recibir la noticia de la muerte de su hermana, un hombre comienza una huida que lo lleva del centro congestionado de una ciudad latinoamericana a sus arrabales, por cuyo dominio pelea la selva. Todo en el viaje de este hombre se convierte en deriva. Vive, junto a los compañeros que se le van uniendo, en el aturdido presente de los supervivientes de una catástrofe, que solo pueden alimentar la estrategia de la propia fuga: continuar, avanzar, seguir adelante. (451 Editores)

   

 

 

Estados de mi corazón

Paula Ilabaca

Catafixia Editora, 2010

Cartas que la autora escribió hace más de diez años para un viejo amor. Cartas que ahora, en la dedicatoria, son para Héctor Hernández, su amigo inseparable ("A mi viajero bienamado") y que ya hace diez años explicaban por qué escribir: "Escribo para la constancia, para la permanencia, en este dolor he crecido, he tocado lo espantoso, me he quedado conmigo y no he escuchado otra voz que la mía y me he abrazado a mis rodillas preguntándome, preguntándole, he caminado sola y me he sentido sola, verdaderamente, no he querido recurrir a ninguno porque ésta es la vez de Paula". (María Paz Cuevas)

   

 

Hélice

Gonzalo Castro

Entropía, 2010

El cuerpo y las articulaciones, la alimentación, los estímulos sensoriales y la reacción del sistema nervioso; la preocupación por los espacios y su mobiliario, por la cognición de la realidad, por los tecnicismos, por el desorden, por el paso del tiempo y por el declive de las relaciones interpersonales... Tal es el barro de esta novela. (Entropía)

   

 

 

La emboscada

Iván Humanes

InÉditor, 2010

Cuando un detective huye de su propio instinto, es que ya ha encontrado al culpable. Un singular análisis de la condición autorial, reflexionando sobre la creación y la literatura a partir del formato de la novela negra. El código asfixiante y oscuro de este género, cuyos protagonistas son individuos que se mueven en la procelosa marea de la decadencia moral y personal, se usa aquí para desentrañar la verdad de la voz narrativa. Un planteamiento original sobre la condición de autor, un juego de superposiciones donde el papel de sospechoso y de investigador rebasan la frontera de la ficcionalidad para hacernos patentes del drama y la catarsis implícita en el hecho creativo. (InÉditor)

   

 

Crónicas para sentimentales

Jacinta Escudos

F&G Editores, 2010

La mayor constante de la obra que a lo largo de más de veinte años Jacinta Escudos nos ha presentado es su compromiso con la lengua: contra la palabra hueca y falsa, sea en forma de un patetismo ideológico o de una literatura ready made para el consumo fácil. Su escritura radica en una obsesión íntima, existencial por la expresión artística auténtica. Es una praxis constante, una razón de vida –único amparo frágil y precario que le permite sobrevivir, en el sentido más fundamental de la palabra–. (F&G Editores)

   

 

 

La maniobra de Heimlich

Miguel Antonio Chávez

Altazor, 2010

Pocos conocen que la primera creación colectiva entre Borges y Bioy Casares no fue la del célebre detective Bustos Domecq sino la redacción de un folleto publicitario para una marca de lácteos, cuando eran jóvenes y desconocidos, allá por 1935. Así como también la absurda forma de morir que tuvo el dramaturgo Tennessee Williams, atragantándose con la tapa del colirio que sostenía en sus dientes mientras se aplicaba las gotas; o la absurda muerte que pudo haber tenido George W. Bush al atorarse con un pretzel en el año 2002. Estos curiosos hechos reales y otros tantos ficticios se juntan en la nueva novela del narrador guayaquileño Miguel Antonio Chávez. (Altazor)

   

 

 

Un libro que podría titularse el baile de la berenjena

Óscar Santos Payán

Baladí, 2010

Un libro que podría titularse el baile de la berenjena es una novela que habla de la familia, el amor y la amistad en un lugar imaginario pero real en cualquier rincón del mundo. Una novela cuyos protagonistas saben que son perdedores pero no se resignan ni claudican ante las adversidades de su acotado universo. Es un libro que dibuja ese puente invisible y resbaladizo que une la infancia con la adolescencia. Y lo hace con una delicada mezcolanza de humor, tristeza e ironía, una bandeja como presente que enseña el drama y el dolor más humano y más común. El baile de la berenjena es el baile de la vida, cruel y mágico, expuesto desde la belleza, hoy en desuso, de la sencillez. (Baladí)

   

 

 

Balas perdidas

Solange Rodríguez Pappe

Casatomada, 2010

No me gustan los revólveres, pero sí que Solange Rodríguez Pappe nos dispare al corazón con su prosa precisa y elegantemente malvada. La puntería de sus páginas opera al revés que ciertas armas: resucitando, tras el primer impacto, la inteligencia que tiene enfrente. ¿De verdad crees que la escritura te vuelve inmortal?, le pregunta una perversa señorita, o lectora dragón, a un infatuado novelista que asoma en este libro. La escritura, ciertamente, no nos vuelve inmortales. Pero, cuando es tan refrescante como la de nuestra autora, hace que valga la pena pensar en lo asquerosamente mortales que somos. (Andrés Neuman)

   

 

 

El humo en la botella

Juan Ramón Biedma

Salto de Página, 2010

Set Santiago, abogado y ex convicto que sobrevive en las cloacas de su oficio, se pondrá al servicio de ocultos intereses para encontrar a Eme Tobasa, un paciente fugado del psiquiátrico. Mientras tanto, antiguos enfermos mentales traman un secuestro por dinero y venganza, estalla un motín en el ala psiquiátrica de un hospital, se prepara el asalto a un banco clandestino, anda suelta una psicópata de quince años, un manicomio en ruinas es reconstruido por sus antiguos residentes, dos hombres se hunden en una relación sadomasoquista y Eme recorre una Sevilla oculta, amenazante y violenta en busca de la mujer que lo obsesiona desde siempre. La ciudad es ahora el manicomio. (Salto de Página)

   

 

 

Sueños bárbaros

Rodrigo Núñez Carvallo

Peisa, 2010


Tras separarse de su mujer, sin más recursos que las armas de la imaginación, Rafael Delucchi emprende el sueño de su vida: hacer una película. En la ruinosa casa en la que se instala, Rafael albergará amigos, mujeres, saltimbanquis, efímeros visitantes, cámaras cinematográficas, insólitos huéspedes y guiones secretos. Pero ni la casa ni sus habitantes podrán escapar indemnes a la violencia y el descalabro de la Lima de los años noventa, siendo el último bastión de un grupo de cinéfilos que se empeña en construir una realidad alternativa, frente a un mundo tenebroso y absurdo. (Peisa)

   

 

 

Aelita

Alexéi Tolstói

Nevsky Prospects, 2010

Después de publicar Estrella roja, la novela utópica y pre-revolucionária de Alexander Bogdánov, los Nevsky vuelven a Marte con Aelita, un clásico de la literatura soviética, en una nueva y excelente traducción a cargo de Marta Sánchez-Nieves, y con un jugoso prólogo de Félix J. Palma. Escrito por el sobrino del mismísimo Lev Tolstói, esta novela, hija natural de  La máquina del tiempo  y  El manifiesto Comunista, es una de las obras más importantes para el desarollo de la ciencia-ficción en el siglo XX, y fue la inspiracion para la película del mismo nombre de Yákov Protazanov. (Nevsky)

   

 

 

 

Agua quieta

Cristina Grande

Traspiés, 2010

Acónitos, hospitalero, ribazo, palmatoria, saso, rejolas… Agua quieta es una fiesta del lenguaje, un libro para guardarlo en la recocina de la memoria. Conviven en él, en recóndita armonía, entre viaje y viaje, los sms con las carnicerías de caballo, recuerdos de cuando la gente moría de gangrena o se examinaba de reválida, con un casi tratado de botánica de la flora de Aragón y un catálogo de juegos de naipes. Lo cotidiano vestido de misterio, fantasía desnuda, Lanaja y los Monegros, rayos que entran por una ventana y salen por otra, uvas pisadas en septiembre y una abuela coqueta y vital que era una fiesta y una lección de vida para la niña y la mujer que era su nieta. Historias de familia que Cristina nos cuenta para ver de explicarnos -y explicarse, de paso-, en qué consiste eso que llamamos vida, por qué tenemos que cargar con ciertas cosas, quiénes somos, o nos gustaría ser, en realidad. (Traspiés)

   

 

 

 

Un hombre muerto a puntapiés

Pablo Palacio

Veintisieteletras, 2010

Antiliteraria, rupturista, juguetona, antirromántica, irreverente, sarcástica… la escritura de Pablo Palacio entra como un ventarrón para hacer tambalear el anquilosado edificio de la literatura de su tiempo. Lo empujaba el mismo espíritu vanguardista e iconoclasta que a otros creadores de los años '20 en tierras americanas (Arlt, Macedonio, Huidobro, Felisberto…), como en el resto del mundo, así en figuras de la talla de Joyce, Beckett, Kafka y todos los cultivadores de los «ismos» europeos. Su obra da cabida a locos, marginados en las modernas urbes del siglo XX –esclavas de la novedad y de la endeble opinión pública–, obsesivos, deformes o enfermos, hasta las figuras de pederastas o antropófagos, y personajes tan difíciles de concebir como «la doble y única mujer». Con ellos, lleva la deshumanización y la parodia hasta extremos que causan en el lector perplejidad y un gozoso asombro. (Veintisieteletras)

   

 

 

 

 

El futuro de mi cuerpo

Luis Hernán Castañeda

Estruendomundo, 2010

En un autobús espectral, Ángel viaja desde Torrecilla, pueblo del norte de México, hacia la ciudad de Boulder, situada al pie de las Montañas Rocosas, para encontrarse con Serena por última vez. Su novia, desdeñosa de las despedidas románticas, le propone un inusitado final de relación: visitar juntos Nederland, una aldea donde cada año se celebra el Festival del Hombre Muerto y Congelado. En esta ocasión dicho carnaval de montaña, un evento que suele congregar a todos los hippies de la región, se ve enturbiado por una serie de muertes inexplicadas que presentan un brutal rasgo común: la ausencia de genitales en los cuerpos de las víctimas. Mientras viven su última aventura de pareja, Ángel y Serena indagan en el caso del “asesino de los huevos arrancados”, penetran en la entraña sórdida de Nederland y descubren que la herencia del Perú, país que creen haber dejado atrás, sobrevive con más vigor del aparente en las tierras extrañas donde transcurre esta historia de muertes, separaciones y reconciliaciones. (Estruendomudo)

   

 

Century Gothic Punto 10

Alejandro Marré

Vueltegato Editores, 2010

Los poemas de Century Gothic Punto 10 son aportes fabulosos, sencillos y emotivos, escritos desde la rutina, el asombro y la sensibilidad de un “artista todo terreno”, en el más amplio sentido de la palabra. Por consecuencia, están destinados a formar parte de nuestro referente personal y cotidiano. (Vueltegato)

 

 
 
www.editorialelcuervo.blogspot.com

 

 

Música para rinocerontes Juan Terranova
Vacaciones permanentes Liliana Colanzi
Diario Maximiliano Barrientos
 
 
www.masmedulaediciones.com

 

 

Batalla campal Pere Mallén Parramón
Delicatessen Underground Sergio Oiarzabal
La curva del eco Reynaldo Jiménez