Los esclavos

Alberto Chimal

Almadía, 2009

Alberto Chimal, uno de los escritores mexicanos más excéntricos y refinados, publica una primera novela que narra todo tipo de transgresiones con admirable serenidad. Los esclavos cuenta las vidas de dos parejas de amantes que viven situaciones extremas de sumisión y dominio: por una parte, cierta directora de cine pornográfico y la bella adolescente a la que obliga a satisfacer sus deseos y a interpretar los papeles más degradantes en los films que dirige y produce. En segundo lugar, un joven millonario que gusta de someter a otras personas, aniquilar sus voluntades y ordenarles que vivan bajo sus caprichos. Su última adquisición es un burócrata de edad madura, al cual obliga a vivir bajo muy calculadas torturas, con un collar humillante y una cadena clavada a sus talones. A fin de cumplir las fantasías eróticas de sus amos, estos esclavos aceptan cumplir exigencias cada vez más radicales, como si esto inmunizara a las relaciones contra el paso del tiempo y las presiones del mundo exterior. Pero el tedio y la policía están tras sus huellas. (Almadía)

   

 

 

 

El tramo final

Siu Kam Wen

Editorial Casatomada, 2009

En 1985, Siu Kam Wen (que aprendió el castellano a los ocho años de edad) sorprende a los lectores con su primera entrega titulada El tramo final. Este libro fue elegido libro del año y luego señalado por escritores y críticos como una de las 10 mejores entregas de la década del 80. Para entonces, Siu Kam Wen ya había partido a Hawai. Es por eso que el diario La Prensa reseñó: "Siu Kam Wen, quien no sabemos si en realidad existe, ya que está de moda inventar escritores orientales para encubrir autores conocidos..." El resto es historia. Un escritor enigmático convertido en autor de culto nos presenta una colección de relatos estupendos, sobrecogedores, tiernos, deslumbrantes, que han convertido a El tramo final en un clásico de las letras peruanas. (Editorial Casatomada)

   

 

 

 

Los vivos y los muertos

Edmundo Paz Soldán

Alfaguara, 2009

Los jóvenes habitantes de Madison han construido un mundo de aspiraciones truncadas, secretos inconfesables y pasiones desatadas. En un breve espacio de tiempo las muertes de varios adolescentes convertirán la aparente armonía del pueblo en algo cercano a una maldición.

A partir de estos hechos reales, Edmundo Paz Soldán construye una novela de un gran impacto emocional, un retrato descarnado de la violencia en una sociedad que se creía triunfadora. Cruda, directa y desprovista de artificio, la narración nos va conduciendo, de la mano de sus protagonistas, por un camino sin retorno al lado más oscuro de las relaciones y del deseo. (Alfaguara)

   

 

 

 

Malas influencias

Sergio del Molino

Tropo Editores, 2009

Un psiquiatra cirrótico que no cree en las pastillas, la hermana de un terrorista esquizofrénico, la poeta Sylvia Plath planificando su propia muerte, la extraña cicatriz en la espalda de un anciano que luchó en la guerra, una vieja gloria de las letras encerrada en un piso con una pierna gangrenada, un desahuciado que se niega a salir de la cama, una diva aficionada a la masturbación, un ejecutivo incapaz de controlar la ira y un tal Federico Jogenzoler empeñado en cumplir la promesa de asesinato que le hizo hace treinta años a su amigo Gregorio. Son algunos de los protagonistas de Malas influencias, un libro donde Sergio del Molino presenta a unos finales de raza que aspiran a morir matando o a matar muriendo; seres inadaptados que se arrancan de la piel las palabras que forjan sus historias. Un libro de intimidades y frustraciones en el que aletean sombras muy diluidas del realismo sucio americano. (Tropo Editores)

   

 

 

 

Donde sueñan los tigres

Ana Ayuso (Ilustraciones de Juan G. Lerma)

Vagamundos, 2009

Juan G. Lerma conoce su secreto. Lo sabe porque si no jamás habría sabido
ilustrar estos cuentos, se habría despistado, habría confundido un lunes con un martes, una historia triste con otra menos triste, un juego inocente con un plan diabólico…. Porque en los cuentos de Ana Ayuso nunca ocurre nada excepcional, pero sin embargo todos son excepcionales. Con gran habilidad juega con nosotros, nos mantiene a la espera, expectantes, de algo que sabemos no va a suceder. Y juega con el tiempo, con las incógnitas que este nos depara, porque no todos los días son iguales, monótonos, sin luz ni esperanza. Los miércoles a veces son misteriosos, también los jueves. Pero ¿Y los domingos? Quizás, la respuesta, la encuentres escondida entre estas páginas. (Vagamundos)

   

 

 

El futuro no es nuestro. Nueva narrativa latinoamericana

Diego Trelles Paz (Compilador)

Eterna Cadencia, 2009

Diego Trelles Paz reúne a veinte escritores latinoamericanos nacidos entre 1970 y 1980 en una antología que no solo ofrece una panorámica de la producción literaria actual en la región, sino que da cuenta de una “forma de afrontar el acto de la escritura” de un grupo de autores nacidos poco después de mayo del 68, educados en su mayoría en el marco de dictaduras militares, testigos de sucesos como la caída del muro de Berlín, la represión militar, el derrumbe de las Torres Gemelas, las invasiones a Irak, la aparición de Internet... Una brillante selección de talentos que retrata la diversidad pero también las analogías de una América latina desencantada que se cuela en los mundos íntimos y estalla en relatos. (Eterna Cadencia)

   

 

 

 

 

Todo lo que quería decir sobre Gustave Flaubert

Guy de Maupassant

Editorial Periférica, 2009

Gustave Flaubert se encargaría de dirigir los primeros pasos en la literatura de Guy de Maupassant, y sabemos por la correspondencia entre ambos que el discípulo obedecía sin titubear todas las indicaciones del maestro. Posteriormente, será Maupassant quien escriba algunos de los textos más lúcidos que existen sobre la obra de Flaubert y sobre su personalidad. Precisamente los que recogemos en esta edición, donde se reproducen ideas, citas y juicios del autor de Madame Bovary sabiamente entremezclados con anécdotas y recuerdos. Estos ensayos tienen, además del mérito de ser de los primeros en dar cuenta de la novedad y trascendencia del método y la concepción de la novela de Flaubert, tan contrario a todo lo que estaba en boga por entonces, el de no someter su obra a ninguna teoría literaria preconcebida. Como un verdadero médium, Maupassant deja en todo momento que su maestro, y también amigo, se exprese a través de él. (Periférica)

   

 

 

 

 

La pantalla global. Cultura mediática y cine en la era hipermoderna

Gilles Lipovetsky y Jean Serroy

Anagrama, 2009

La pantalla global, que contextualiza alrededor de cuatrocientas películas, está organizado como una historia compacta de las metamorfosis técnicas del cine, y al mismo tiempo como un ensayo de estética que sostiene que el cine nunca entró en conflicto con la sociedad de consumo, sino que se adaptó a ella, formateó su conducta diaria, sus fantasías y su concepción del mundo. Mientras generaba un infinito linaje de pantallas que garantizaban la cuadratura de la realidad, se convirtió en hipercine, en todopantalla, en modelo artístico, social y antropológico, y en principal punto de referencia de una sociedad que ha destruido los grandes sistemas referenciales. El cine, con sus miradas y pantallas, es la expresión por excelencia de la sensibilidad del mundo actual. El cine no está pues en decadencia; el cine está en una fase de transformación fructífera y con él todo el mundo audiovisual. «Un libro utilísimo que hace que nos demos cuenta del increíble camino que hemos recorrido en unos decenios» (Anagrama)

   

 

 

 

Trilogía involuntaria

Mario Levrero

DeBolsillo, 2008

La recuperación de un escritor único. Creador «de un mundo obsesivo, pesadillesco y pleno de humor», este importante escritor, historietista y fotógrafo uruguayo dejó una obra muy personal de culto. Estas tres novelas, escritas en la década de 1970 y 1980, muestran a un escritor tempranamente tentado por el diablo de la incertidumbre, por personajes que abren los ojos en un territorio entre el sueño y la amenaza. Los textos remiten a Franz Kafka, a quien Mario Levrero consideró determinante, no solo en cuanto a su voluntad de ser escritor, sino también en lo que respecta a la forma misma en que se planteó serlo: «Hasta leer a Kafka no sabía que se podía decir la verdad». (DeBolsillo)