
Pájaros que se posan sobre una antena
Ciclo
Cuántas palabras para nombrar el verde
agua, musgo, esmeralda
botella, seco, inglés. Hojas, ramas,
pequeñas espinas, helechos como encajes,
lianas, yuyos. Hace tiempo llovió
y una gota se estira y queda en la punta seca de la hoja
el suspenso
del tiempo detenido
algo que no pasa
la gota espera, se agranda, se hace más y más redonda
desde arriba, llega otra
la alcanza, se tocan, se unen y
se separan, la primera cae.
El movimiento se reanuda
por un segundo, pero luego
otra gota suspendida
sobre la punta seca de una hoja.
En la tierra húmeda un pequeño pozo
marca el rastro invertido del agua.
Una foto
Un nene
pelo largo túnica blanca
busca piñas en un jardín
se agacha
levanta la tela con las manos
y arma una pequeña bolsa
sobre sus rodillas
se ríe y dice
“sácame una foto, señor”
Palenque
Lo que no podemos saber
es la verdad del guía,
cuánto
de lo que dice conoce:
propiedades de las hojas, especies,
nombres científicos y los secretos
de antiguas civilizaciones
la historia o un decorado que hoy elegimos.
Acá estamos, en la humedad
sucios, emocionados;
el guía
se agacha y mueve la tierra con la mano
nos da dos pedazos mínimos.
Caminamos con el puño cerrado bien fuerte
escondiendo el tesoro.
“Vasijas” decís y yo en silencio me imagino
la vida en otro tiempo
El uso
que podría darle a eso
si todos los pedazos estuvieran unidos.
Pequeños accidentes a la hora de la siesta
Donde había un lago
hay ahora una ciudad enorme,
una pista de hielo
y coches que van y vienen.
Donde no había nada
hay ahora un lago
los peces cultivados ahí
como manzanas o papas y luego
asados en una pequeña cocina
la sartén negra por el fuego, la casa
tan chica y tan grande. Una tarde
la camioneta se fue camino abajo
sola,
moviéndose por su propio impulso
y atropelló a una mujer
en el calor del pueblo.
Ahora, sólo se puede conducir
a velocidad mínima y los niños
ya no corren ni juegan
como si el peligro
de la animación espontánea
fuera un fantasma que puede aparecer
en cualquier rincón de la sierra.
Follaje
Allá no sé, pero acá
hay lugares donde aparecen las cosas. Mirás
y son pisos y pisos y en el medio
la luz. No es fácil de decir
fronda o follaje, pero así
el verde sale de cualquier lado,
como una acumulación, una ola
con su poder
que arrasa. Piedras,
rutas, civilizaciones
van en ese río que las parte
en varios pedazos. Vemos un indicio
ahí o del otro lado. Nada es recto, un camino
de hojas pisadas y tierra.
El sol pasa y resplandece. El agua cae
como si fuera la última vez. Un punto
que nos acerca al tiempo
en que todo se junta y crece.
Del poemario inédito Pájaros que se posan sobre una antena © Laura Lobov
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