Gladys González

 

Chile, 1981. Es autora de Conrimel, Antología de poetas mujeres del cono sur (Ediciones La Calabaza del Diablo, 2006), Gran Avenida (Ediciones La Calabaza del Diablo, 2004), Poemas (coautoría, Balmaceda 1215 ediciones, 2003), Papelitos (Eloísa Ediciones, 2002; Crunch! Editores, 2003). Su obra ha sido incluida en la antología de poesía latinoamericana Mundo Literario (Editorial Nuevo Ser, 2003), en (SIC) de la Biblioteca Nacional de Chile (Valente Editores, 2004) y Cantares: nuevas voces de la poesía chilena (Selección de Raúl Zurita, LOM Ediciones, 2004). Ha participado en diversos festivales como el Festival de poesía Latinale (Berlín, 2006) y recibido becas artísticas como la de la Fundación Pablo Neruda.

 
 
 
   
 
   

 

Territorio

 

 

Si sigues manteniendo el equilibrio

así al borde del abismo suficiente,

adquieres una gran destreza:

te empujen del lado que te empujen,

siempre recuperas el equilibrio.

 

Henry Miller

 

Adiestramiento

 

Todas las ciudades

Son iguales

Si haces el mismo ejercicio

 

Buscar una cama

Encontrar a alguien

en esa cama

 

Construir una ciudad

Dentro de otra ciudad

Sin puertas

Sin ventanas

Sin salidas

 

Dejar pasar el tiempo

Con los ojos cerrados

Como si todo

Fuera familiar

Como si los golpes

Y los amigos muertos

No estuvieran

En frías bodegas

Como fichas clínicas

 

Todas las ciudades

Son iguales

 

Todas las ciudades

Se provocan

En el mismo ejercicio

 

Todas las ciudades

se queman

al cruzar la frontera

 

 

Manual de Instrucciones

 

Escucho la música

Y me pongo rebelde

Pero ya no tengo edad

Para ser rebelde

Ninguno

De los que esta acá

Tiene edad para serlo

Soy el poema más cruel de esta habitación

 

 

He vivido en casas vacías

Con el techo partido por la mitad

Sin tener dinero

Para comer

Para lavar la ropa

Y conseguir un trabajo

De medio tiempo

En un centro comercial

O en un supermercado

Sin amigos

A los que llamar por teléfono

Y decir:

“estoy destrozada”

 

 

mi día

se reduce a sangrar

en un espejo

boca abajo

mientras pasan los meses

como un manual

de primeros auxilios

y se delatan los signos de tortura

en el rostro

 

tal como el moho

en mi ropa

 

 

Naturaleza Muerta

 

Hubo noches

En las que buscaba

Con un cuchillo de cocina

El origen de las voces

Aterrorizada

Con el rostro amoratado

Y revuelto

Como una pintura de Bacon

 

 

Hubo noches

En las que hacía barricadas

Para que no me asesinara

Con una cortadora de pasto

Abriéndome lentamente

 

 

Hubo noches

En las que me golpearon tanto

Que caí al suelo

Con un diente destrozado

Y la cabeza rota

Como una granada hirviendo

 

 

Hubo noches

Sin dinero

Sin cortes profundos

 

 

Caminando por la carretera

Con la boca sangrando

Los ojos perdidos

 

El rostro blanco

Resplandeciente

 

Entre los reflectores

De los automóviles

 

 

No

 

No te quiero muerta

No te quiero

Tirada en la calle

Con la ropa interior

En las rodillas

Las medias rotas

Alrededor de tu cuello

Amarradas

A un alumbrado público

 

 

No te quiero muerta

No te quiero

Con la boca llena de agua

Los perros

Rasgándote los ojos

En un canal

Hasta que tu cuerpo desaparezca

Por tiras

Entre los bares

De esta ciudad

 

 

No te quiero muerta

No te quiero

 

Golpeada

 

Con la mandíbula rota

 

Desfigurándote el rostro

 

 

Poemas inéditos del libro Territorio © Gladys González