
Territorio
Si sigues manteniendo el equilibrio
así al borde del abismo suficiente,
adquieres una gran destreza:
te empujen del lado que te empujen,
siempre recuperas el equilibrio.
Henry Miller
Adiestramiento
Todas las ciudades
Son iguales
Si haces el mismo ejercicio
Buscar una cama
Encontrar a alguien
en esa cama
Construir una ciudad
Dentro de otra ciudad
Sin puertas
Sin ventanas
Sin salidas
Dejar pasar el tiempo
Con los ojos cerrados
Como si todo
Fuera familiar
Como si los golpes
Y los amigos muertos
No estuvieran
En frías bodegas
Como fichas clínicas
Todas las ciudades
Son iguales
Todas las ciudades
Se provocan
En el mismo ejercicio
Todas las ciudades
se queman
al cruzar la frontera
Manual de Instrucciones
Escucho la música
Y me pongo rebelde
Pero ya no tengo edad
Para ser rebelde
Ninguno
De los que esta acá
Tiene edad para serlo
Soy el poema más cruel de esta habitación
He vivido en casas vacías
Con el techo partido por la mitad
Sin tener dinero
Para comer
Para lavar la ropa
Y conseguir un trabajo
De medio tiempo
En un centro comercial
O en un supermercado
Sin amigos
A los que llamar por teléfono
Y decir:
“estoy destrozada”
mi día
se reduce a sangrar
en un espejo
boca abajo
mientras pasan los meses
como un manual
de primeros auxilios
y se delatan los signos de tortura
en el rostro
tal como el moho
en mi ropa
Naturaleza Muerta
Hubo noches
En las que buscaba
Con un cuchillo de cocina
El origen de las voces
Aterrorizada
Con el rostro amoratado
Y revuelto
Como una pintura de Bacon
Hubo noches
En las que hacía barricadas
Para que no me asesinara
Con una cortadora de pasto
Abriéndome lentamente
Hubo noches
En las que me golpearon tanto
Que caí al suelo
Con un diente destrozado
Y la cabeza rota
Como una granada hirviendo
Hubo noches
Sin dinero
Sin cortes profundos
Caminando por la carretera
Con la boca sangrando
Los ojos perdidos
El rostro blanco
Resplandeciente
Entre los reflectores
De los automóviles
No
No te quiero muerta
No te quiero
Tirada en la calle
Con la ropa interior
En las rodillas
Las medias rotas
Alrededor de tu cuello
Amarradas
A un alumbrado público
No te quiero muerta
No te quiero
Con la boca llena de agua
Los perros
Rasgándote los ojos
En un canal
Hasta que tu cuerpo desaparezca
Por tiras
Entre los bares
De esta ciudad
No te quiero muerta
No te quiero
Golpeada
Con la mandíbula rota
Desfigurándote el rostro
Poemas inéditos del libro Territorio © Gladys González
 |