Oliver Glave

 

Perú, 1977. Poeta y aficionado a las artes visuales. Ha publicado los poemarios Pleodrina (Editorial Corza Frágil, 2003) y La idea era irnos aún niños (Estruendomudo, 2008). Es miembro del espacio de investigación en artes visuales Ccia/Artchivo y redactor de las revistas de crítica musical Freak Out! y TuFantasma, así como colaborador de la revista de periodismo virtual Surpress. Licenciado en Psicología Social por la Pontifica Universidad Católica del Perú (PUCP). También tiene estudios de posgrado en Ciencias Políticas y Gobierno por la PUCP y The George Washington University. Blog

 
 
 
   
 
   

 

La idea era irnos aún niños

 

 

Fátima, tras las ventanas del bus

 

A mis padres:

 

…también la decisión de quedarse

es una partida…

 

Gösta Agren

 

 

Cuando Baal se pudría de la tierra en el oscuro seno,

ya era el cielo tan grande, tan lívido y sereno,

tan joven y desnudo, tan raro y singular

como lo amó Baal cuando vivía Baal.

 

Bertolt Brecht

 

Nosotros no vamos a estar aquí siempre.

Pero anidamos una salvaje esperanza en ti.

--En tu no olvidarnos.

Parida nuestra, presente en la similitud de todas las llagas;

para hacerte justicia, habría que sitiar los vientos

que parecen desbocarse en mi interior.

Rezar para que, ofuscada en la certeza de un lugar ajeno

—ya sin acordarte de un idioma que fue tuyo al menos

en la mitad de tu sangre—,

no arguyas, no disgregues.

Desunión y espanto hay en todo rincón y sin embargo,

el cielo que hoy nos cobija, es el mismo cielo gris

--------del que tú sobrevives.

 

 

Asamblea

 

--Ayer emigró Jonás

y se dio una confluencia hermosa.

 

-------------Al alba,

la voraz multitud

—socavada por el vaho matinal—

--cedía a la rabia del adiós.

 

--Qué más puedo decir.

------Éramos solo seis pero el llanto nuestro

despertó a vecinos y a vigilantes por igual.

 

 

El sendero hacia Puerto Salinas

 

--Ojalá los recuerdos perduren lo suficiente

como para escribirte esta oración.

 

-----No será igual a aquella voz que irradiabas

mientras introducías el disco, tratando de hallar cadencias

—tienes razón, hay pocos como ellos, es innegable—;

¿a quién se le ocurre evocar un sonido de hace tantos años,

sintiendo las mismas ganas de cambiar al mundo

con una convulsión en la boca, de países e idiomas

que nada tienen que ver con nuestras verdades?

 

¿Acaso alguien te arrojaba monedas al tañer versos así?

¿Qué tuviste que fingir en esas cuerdas?

 

 

Epifanía de J. Schübel

 

Sé que vi como una luz el espanto en tus ojos

perdida en la turba de otros ojos tan discretamente agresivos

que solo buscaban llevarte de la mano a espaldas del bar

para allí empujarte una y otra vez, hermosa y sedada,

hasta que te avergonzaras de decir no.

 

 

Los nuevos destinos son como raíces

 

la ciudad está en el hombre

casi como el árbol vuela

en el pájaro que le deja

 

cada cosa está en otra

de su propia manera

y de manera diferente

a como está en sí misma

 

Ferreira Gular

 

A los hombres que juzgan su ciudad como la más hermosa

—fisonomía de pura estría alumbrada bajo la escarcha nocturna—,

con sus vientos sofocantes y maltrechos, mi oración.

Vasto es el tiempo que hemos habitado aquí a pesar de la asfixia,

de estas cuatro paredes que tapizan el infierno con nuestra piel

-----------------------a cada intento por dormir.

Avernos afines —te soy franco— se dan en mi hogar;

el mismo celaje de moscas agresoras luchando por una sangre

--------------------------------------------jamás vista.

Inclusive hay trazos que no me son ajenos,

---------------que he buscado encarar

 

lo que mora en las llanuras me insta a conciliar mi crianza.

 

 

Del poemario La idea era irnos aún niños [Estruendomudo, 2008] © Oliver Glave