
Dos series
Copos para detener el tráfico
primer copo
la ciudad es a prueba de incendios
sin embargo,
tiro la colilla en la nieve
y la piso para que mi fuego
se disipe sin culpa.
segundo copo
los copos deberían llevar otro nombre
como rosa de hielo, hexágono polar,
espejo de telaraña, blancura en su forma más simple.
un copo debería ser una palabra compuesta
porque un solo copo tiene seis extremidades
a la misma temperatura que lo hacen perfecto,
poco más que pequeño, frágil, cautivo de sí.
tercer copo
sin la ciudad no podríamos
decir que son las once de la noche
pero el reflejo de la nieve de la luz en la nieve
de la luz de la nieve en las nubes que nevarán
podría bien decirnos que está amaneciendo.
cuarto copo
soy nieve trabada cuando me tocas.
muñeca de nieve en el camino
ella se cruza con el ciclista
que pedalea entre los baches semi-
derretidos del barrio e imagina
que los eventos suceden cuando las ruedas
dejan el rastro cursivo de su prisa
-como migajas de pan para el camino de vuelta-
en la inminencia climática.
quinto copo
frío. abrigo. blanco. orejeras. humectante. sed.
hielo. nieve. pala. té. sal. guantes. luz. todas escritas
en el portal de la casa, debajo de la alfombra.
sexto copo
mecerse en un columpio congela, pero los niños
siguen yendo al parque.
Tu viaje a Egipto
Its past was a souvenir.
Wallace Stevens
i.
Es tu cumpleaños
y en el Cairo te dicen
“we like Americans”,
y tú me dices
“nunca vengas a Egipto”
porque hay varios
nombres para el asalto.
Cuántos colmillos
más sobre nosotros
-dicen todos a coro-.
Cuentas que un solo hombre
triste en una tienda
de artesanía turística
que supo que eras hijo
de otro hombre triste en otra tienda
de artesanía turística
sentado en su puesto
de baratijas (papiros y nefertitis allá
garitas y ranas acá)
esperando que alguien
le converse,
-------------no por el afán
de las mercancías, sino
para olvidar que se está ahí,
que este solo hombre
te regaló tu nombre
escrito en egipcio sobre un papiro
el día de tu cumpleaños.
Te regaló tu nombre.
Simetrías del mercado
global, -o la arena hace
lo mismo en todas partes-
por donde se fugan
la soledad y la depresión
de los señores
que no pidieron dedicarse
al turismo. Fuiste a Egipto
y la anécdota más tierna
es esta foto que me enseñas,
el retrato con este otro padre
y asombrada te digo
que se parece al nuestro.
ii.
Me trajo de Egipto
un pequeño gato de cerámica
sabio como la sombra de los siglos,
un escarabajo rodeado de colores,
una pequeña muerte, y un papiro
de tumbas, un marcador
con alfabeto ideográfico.
Mi hermano dice que nunca
se sintió tan acosado como allí.
Migajas para turistas
es invertir el orden
de algunas visitas,
hospedar sin prometer
a cambio la insidia de las voces.
Poemas inéditos © Mara Pastor
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