Izaskun Gracia

 

España, 1977. Nació en Bilbao. Es licenciada en Filología Vasca y cofundadora de la editorial de poesía Masmédula. Su poemario fuegos fatuos fue galardonado con un accésit en el certamen poético Centro Juvenil Latina (2003) y el más reciente, eleak eta beleak, fue premiado en el XVII Certamen de Poesía Ernestina de Champourcín, organizado por la Diputación Foral de Álava (2006), y publicado en 2007. Participó en el proyecto poético y la exposición fotográfica Transgeneración 1.0. Encuentro de jóvenes poetas españolas, recogido en un libro homónimo editado por el Centro Cultural Generación del 27 (2007). Blog

 
 
 
   
 
   

 

Ocho

 

 

hoy es uno de esos días en los que el aire se vuelve negro como un castigo y los pies reasfaltan sus plantas antes de salir a morir al pavimento

puede que esté aquí el infierno y no acabemos de darnos cuenta

o que las horas

arrutinadas

se colapsen y den a luz cánceres de sol hecho noche

 

pese a todo cabe pensar que no es aquí donde acaba nuestra andadura

y que tras las cortinas la esperanza se muestra guía que no hemos de seguir nunca

 

*

 

no queda nadie a quién pedir cuentas por la tristeza

en los vacíos de mis habitaciones se abren puertas a lugares que desconozco y la casa se vela oxidada por la luz de las ventanas

yo que he visto la materia inerte devorar la tierra de mis antepasados he perdido mis caminos

y las murallas que levanto no bastan para apartar de mí el sol

quizá hay que abrirse paso a cuchilladas

amputando los miembros sobrantes y regando con nuestra sangre los cultivos

o alimentando a los niños muertos que bajo las higueras nos previenen de nuestro yacer

 

*

 

acaso (bicéfalo) sobrevuela las ciudades

sin estela sin sombra que traicione su presencia sin alas tejiendo calles a título de acordeón camino

el rompecabezas de notas que llueve a otra cadencia reconstruye el mundo

y los perros

aún vivos

se ahogan silentes regurgitando huecos todos los gritos

 

*

 

el movimiento llega a su fin

se sacude los restos del camino y descalza el tiempo que le sobra

pues no vale la pena agotarse

los gemidos se han terminado y cubierto de hielo el fragor se apaga

necesito más postigos cegar todas las ventanas dejar la estancia sin resquicio de mi vuelta sabiéndome exiliada yo que siempre creí en la vida eterna

yo me consumo pereciendo intentos como el que desconoce que el momento ha llegado y por nada luchar vale ya la pena

 

*

 

es lo innombrable dentro de lo que nos tiembla

nos agita en la noche agotada de verso y al revés

cuando el pasado se convierte en pasta de presente y el tiempo se retuerce

puedo encontrarlo

encogido crisálida

entre las hojas y los asfixiados

puedo saber de la inexistencia de lo que nos rodea y de su fin en una lluvia de cristales sin ruido

y para qué

para tener hogar cuando todo acabe y dormir acaso en calma las angosturas

 

*

 

mis héroes tenían el corazón que me faltaba

y asaltaron los caminos el día en que la turba en la que clavé mis pilares se hundió en el fondo de arena que nos guardaba

mis héroes blandieron sus armas y me asesinaron

expoliaron los campos y el dolor de mis ríos

y agujas de fuego redujeron a cenizas mis huesos durante la caída

mis héroes se agotan a ritmo de raíces se satanizan desvaneciéndose vapor de sueño

y auguran días de viento y pasos en falso a escampar en otro rompiente

 

*

 

a pesar de las horas y los lugares no nos encontramos

a pesar de los muros y del campo abierto nos enredamos en las lenguas muertas de nuestros antepasados

y redibujamos a dentelladas los mapas de nuestro cuerpo

huyendo de la pérdida innata por caminos nuevos hacia aquello que somos

 

*

 

vivo en espejismo

oasis de malfelicidad continua destinada al hundimiento y la rabia

y no me canso

mérito pues reconocerme en lo eterno sin caer a sabiendas de lo real efímero

 

 

Poemas inéditos © Izaskun Gracia